"Procuro no esperar nada para que todo lo que me venga sea bueno"
ROSANA
El pasado jueves, Rosana presentó en el Casyc de Santander "A las buenas y a las malas", un disco cargado de realidad, pero con un mensaje muy positivo que el público sabe agradecer. Antes de eso, la cantante encontró un hueco en su apretada agenda para contestar a unas preguntas y deslumbrar con su cercanía y su optimismo, dos características que la han encumbrado a lo más alto.
C.L. En abril de 2009 edita su nuevo trabajo discográfico “A las buenas y a las malas”, su quinto disco de estudio. ¿Por qué hemos tenido que esperar tanto para volver a escuchar a Rosana?
R.- Hablando de esto con periodistas, me he dado cuenta de cómo es la historia. La realidad es que desde que sacamos un disco estamos dos años o dos años y medio girando. Después, me pongo a componer y, por lo menos, tardo un año más entre que compongo, hago el disco y sale al mercado. Así que, normalmente, hay un intervalo de dos o tres años. Por eso, aunque parezca que estamos parados, lo cierto es que estamos compartiendo nuestra música por un montón de lugares. Está claro que siempre hay un tiempo en el medio, pero me he prometido que no voy a tardar mucho esta vez.
C.L.- ¿De dónde ha surgido la inspiración para realizar este último trabajo?
R.- Yo creo soy persona de pensar poco lo que escribo. Soy de sentarme delante de un papel en blanco con mucha tinta pensando poco y sintiendo mucho.
Supongo que será el resultado de todo lo que he ido absorbiendo durante todo el tiempo en el que he estado componiendo. Yo creo que tiene que ver con la calle, de ahí temas como “Demasiado” que hace una recolocación de mi visión sobre lo que está pasando ahora mismo en el mundo. Es bastante doloroso, aunque el final sea bueno y la búsqueda deba ser en positivo, siempre desde el punto de vista del optimismo y de la esperanza.
C.L.- “A las buenas y a las malas”…. ¿A qué se debe el título?
R.- Hay que estar a todas, a las buenas y a las malas, a las duras y a las maduras. El título se debe a mi necesidad imperiosa de estar cerca de la gente siempre, cuando las cosas van bien y cuando no van tan bien.
C.L.- "Llegaremos a tiempo" es el primer sencillo. Se trata de una canción en defensa del crecimiento ante las adversidades, un canto a la lucha diaria por vencer nuestros propios miedos y reveses). Parece que sus letras tienen un carácter más comprometido y una carga social importante. ¿Fruto del momento en que nos encontramos o de la perspectiva adquirida con el tiempo?
R.- Como decía, tiene mucho que ver con la calle, porque a mí lo que más me puede gustar del mundo es la gente. Esa necesidad de vaciarme contando lo que veo y llenarme al escuchar a los demás es lo que ha dado este resultado.
Realmente es el fruto del momento por el que pasé cuando lo compuse. Es curioso, porque este disco está compuesto hace aproximadamente dos años, cuando el momento no pintaba como ahora, aunque parezca que lo hice ayer y lo saque esta mañana por lo que está contando y por cómo lo cuanta. Realmente es una percepción que yo tuve un poco más atrás.
C.L.- Si es el fruto del momento que sintió en las calles, quizá los políticos deberían acercarse más a ellas y escuchar a la gente…
R.- Pues sí. No estaría nada mal. Si nos escucharan un poco a todos, seguramente muchas cosas serían de otra manera y quizá se evitarían o al menos se arreglarían más rápido.
C.L.- No mucha gente consigue vender un millón de copias de un mismo trabajo y usted lo consiguió con su primer álbum. ¿Qué espera conseguir con este disco?
R.- Sigo haciendo lo mismo que hice con el primero. Soy persona de esperar poco. Procuro no esperar nada, para que todo lo que me venga sea bueno, así, te venga mucho o te venga poco, siempre es fantástico. Soy peleona con los sueños, pero las esperanzas me las trabajo.
C.L.- En estos momentos, la industria discográfica no está atravesando sus mejores momentos y parece que los encargados de hacer que todo esto funcione no llegan a los consumidores. ¿Por qué cree que la SGAE genera tanta animadversión?
R.- Yo creo que, desde el principio, hay falta de explicación por parte de todos y, desde luego, las formas en las que se han explicado las cosas no han ayudado.
Yo creo que hay muchas cosas en el medio que se han explicado mal. De hecho, de repente, por algún motivo que ignoro, alguien empezó a hablar de un canon que ya existía desde hace siglos. Por ejemplo, siempre se pagó y se sigue pagando en las fotocopias de los estudiantes y nadie ha parecido querer hablar de eso.
C.L.- ¿Tiene alguna propuesta en mente que cree que podría ayudar?
R.- Yo creo, honestamente, que, mucho mas allá de las siglas y de la música, desgraciadamente es algo está pasando con todos los trabajos en general, pero lo único que pasa es que no hay buena información, a la gente no se le ha explicado correctamente la realidad. No hemos sido capaces de explicar las cosas tal y como son.
Estoy convencida, y no me lo quita nadie ni de la cabeza ni del corazón ni de ningún lado, de que cuando la gente sepa realmente de lo que se está hablando, será el público el que ponga la música en su lugar. Es algo de lo que no me cabe la menor duda. Hasta entonces, hay que ir poquito a poco, explicándolo todo bien. Nadie nace sabiendo las cosas y, en el fondo, esto es un trabajo de unos pocos.
C.L.- Parece que ahora aumenta el beneficio con la música en directo y decrece por la venta de discos. ¿Cree que es algo puntual o está cambiando el modelo de negocio en la industria discográfica?
R.- Hay una cosa que es indiscutible y es que todo necesita evolucionar. El mercado discográfico también. El problema es que, ahora mismo, ni estamos en el formato del disco ni estamos en el de internet. Desde mi punto de vista, lo único que está pasando es que, cuando las cosas van hacia otro sitio, hay que atravesar el desierto intermedio.
Hay que darle tiempo a la gente de la calle para que se ubique y todo se organice. Obviamente, la música debe adquirir un precio asequible para todo el mundo y debe permitir que los músicos que trabajen en una profesión que se llame música puedan vivir de su trabajo. Hasta que eso se recoloque y se ubique, seguimos atravesando ese desierto.
No hay que olvidar que la gente no es mala por naturaleza. Eso es algo que ocurre en todos los ámbitos. Ahora mismo, desgraciadamente, se puede ver en cualquiera de los países que ha sufrido problemas serios. La gente no es mala, es sólo que está sufriendo un problema serio y se ha tirado a la calle para conseguir alimentos y agua, eso no los hace malos, es sólo que están viviendo en un momento de pánico y de destrucción. Lo que hay que conseguir es plantar calma en el ser humano, que sólo busca sentirse seguro.
C.L.- Además de componer para muchos artistas, ha colaborado con importantes cantantes ¿Cuál ha sido la que más le ha emocionado?
R.- La colaboración que me sigue emocionando por encima de todo es la de la gente cantando conmigo en mis conciertos. No me muero sin hacerle un disco a la gente. Con mucha diferencia, me parece que el público, cada uno de ellos con nombre y apellido, es el mejor intérprete del mundo para mis canciones.
C.L.- Sus fans no sólo se identifican con su trabajo, sino con su manera de ser, de pensar, de vivir… ¿Qué cree que hace que la sientan tan cercana?
R.- A lo mejor es simplemente que lo soy. La verdad es que no lo sé, lo único que aseguro, y me quedo en pelotas cuando lo digo, es que, como digo en una de las cancines de este último disco, “soy un desastre, pero no me invento”. Soy quien soy y soy como soy. Eso es lo que doy en forma de canciones.
El hecho de que me guste la gente pede venir de nacer en una familia numerosa de diez donde nada más tenia dos opciones o me gustaba la gente o me gustaba la gente, así que decidí que me gustara. A partir de ahí… no tengo ni idea, pero no puedo negar que me encanta lo que pasa.
C.L.- Siempre ha lanzado mensajes positivos. ¿Qué le dirían a la gente en estos momentos para ayudar a pasar estos tiempos difíciles en que vivimos?
R.- Que llegaremos a tiempo...
C.L.- ¿A dónde?
R.- Cada uno a su sueño. Y, si cada uno llega a su sueño, como los seres humanos en el fondo no somos tan diferentes, seguramente podremos llegar a un sueño común de hacer un mundo que deje de ser injusto siempre para los mismos.
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Comentarios(1):
Buena entrevista y buena entrevistada. Está claro que sin esto segundo, por mucho primero que haya poco se puede hacer. Me ha gustado leerla. Que tenga mucha mierda hoy en el concierrto.