Santander es una privilegiada gracias a la Fundación Botín
Lo que más me duele son las familias santanderinas que lo están pasando mal con esta crisis, ellas son nuestro primer objetivo
Como anunciábamos ayer, reproducimos a continuación una entrevista que tuvimos con el Alcalde de Santander. En primer lugar Cantabria Liberal quiere agradecer a nuestro Alcalde la deferencia que ha tenido con nosotros por atendernos, dada la completa y cerrada agenda que tiene para todo el verano.
Con motivo de conocer de primera mano sus impresiones veraniegas, tras una Semana Grande de fiestas, polémicas, y de un anuncio de una importantísima inversión para nuestra ciudad, hemos querido charlar con el Alcalde.
C.L.- ¿Cómo se presenta en general el verano? Por lo que podemos ver desde fuera parece que nada tranquilo…, ¿o es sólo una sensación?
Creo que estamos muy felices de cómo están discurriendo las cosas, porque hemos tenido una Semana Grande excepcional. Hemos contado con la inauguración y la presencia de la princesa Letizia para acoger uno de nuestros proyectos más emblemáticos; hemos tenido entre nosotros a alcaldes de muchas capitales de provincia y a muchos representantes institucionales, políticos y sociales; y además hemos tenido noticias tan importantes como el Centro Botín, con una inversión de más 50 millones de euros, lo que supondrá un revulsivo para la ciudad de Santander, además de la presentación de nuestra candidatura…
En fin, todo está rodeado de buenas noticias para Santander , excepto para aquellos que no son felices cuando cosas buenas rodean a la ciudad. Como consecuencia de ello suceden los últimos acontecimientos de acoso político, insultos y descalificaciones de tipo personal sin ningún sentido ni argumento, con el único fin de buscar rédito electoral.
C.L.- ¿Y por qué cree que eso pasa generalmente en política? Desde nuestro periódico podemos palpar que los ciudadanos lo que realmente quieren son soluciones…
Todo esto sucede, en nuestro caso, por algo muy concreto: porque hemos denunciado que la obra de La Marga estaba paralizada. Pero precisamente esa es nuestra obligación, y no podíamos darnos un abrazo con quien está diciendo que la obra no está paralizada y que las personas que están perdiendo su puesto de trabajo, siguen trabajando. Los que se molestan porque defendamos a las personas y porque digamos la verdad, salen a la palestra de forma coordinada desde la Presidencia del Gobierno de Cantabria y con unas formas que no son compatibles con nosotros, y a las que no vamos a responder.
C.L.- Los ciudadanos quieren que haya sintonía entre los políticos. La legislatura sigue transcurriendo y prácticamente no se han reunido usted y el Presidente. ¿Qué es lo que pasa?
Es imposible. Yo soy el primero que busco el diálogo, porque es la forma y la convicción política que tenemos, y desde donde deben forjarse las relaciones institucionales, pero no es posible si una persona no quiere mantener diálogo, y busca permanentemente oposición a todo lo que venga de Santander. Es el único sitio en España en que el Presidente de la comunidad autónoma no quiere saber nada de la capital, ni quiere hablar con su Ayuntamiento. Aquí está sucediendo porque la actitud del Presidente es rechazar todo lo que tenga que ver con el progreso de Santander y del Ayuntamiento, y eso es una falta de respeto a quienes democráticamente han elegido una opción política.
C.L.- Notamos, por sus declaraciones, comentarios y comportamientos, sus ganas de hacer muchas cosas, su intención de deslindarse de polémicas y centrarse en lo realmente importante, que son los ciudadanos. ¿Tiene algún freno para llevarlas a cabo? ¿Falta de apoyos, falta de dinero…?
Los datos reflejan con claridad que el Gobierno ha descendido en un 62% el apoyo que tenía en materia de inversión en Santander, y apenas está participando en lo que es el desarrollo en términos socioeconómicos y urbanísticos de la ciudad. Ha dicho que “no” a todo aquello que le hemos propuesto y está llevando a cabo una política de asfixia a la ciudad que es objetiva, pues los datos están ahí. El descenso generalizado de los ingresos, la decisión que ha tomado el estado en relación a las obras (anulando los concursos y reprogramando las que teníamos previstas), no contribuyen a que la ciudad avance.
Pero soy optimista, creo en nuestras capacidades y el equipo de gobierno, con esfuerzo y trabajo, está sacando adelante proyectos fundamentales, viéndose claramente la diferencia entre lo que responde a la gestión municipal y a la gestión de otras administraciones. El miércoles hemos tenido un ejemplo, con motivo de la visita a un centro cívico. Hemos triplicado el número de centros y en cuatro años hemos hecho ocho. Sólo había uno que dependía del Gobierno regional , el centro cívico de Cazoña: desde hace más de 5 años establecieron ese compromiso y todavía no se ha aprobado el proyecto para poder hacerlo.
C.L.- ¿Qué nos dice de sus concejales? ¿Comparten su optimismo y siguen su ritmo?
Bueno, yo sigo el ritmo de los concejales. Somos un gobierno unido, a diferencia de lo que está pasando en el Gobierno regional, que está claramente dividido. No sólo entre los socios de gobierno, sino a nivel interno en sus partidos, y eso también tiene su reflejo en atender las necesidades de los ciudadanos. Cuando no se preocupan de las cuestiones internas no se preocupan tampoco de las que realmente importan. Creo que en nuestro caso, además, existe coordinación, no somos departamentos estancos como sucede en el Gobierno regional, donde las Consejerías actúan libremente. Esto no pasa aquí. Cuento con compañeros que están haciendo un enorme esfuerzo por sacar los proyectos adelante, remando en la misma dirección hacia un mismo objetivo.
C.L.- Esta semana hemos conocido la inversión millonaria de Don Emilio Botín. Sin embargo no sabemos mucho sobre el tema. ¿Podría aportarnos más datos y detalles al respecto?
Creo que por ahora sabemos lo suficiente. Sabemos que en ninguna ciudad del mundo que yo conozca, en esta coyuntura, una persona decide realizar una inversión de más de 50 millones de euros para generar un equipamiento cultural que tendrá una parte de uso público fundamental para la ciudad, y además decide hacerlo a través de una fundación de prestigio, que es la Fundación Botín. Esto lo hace como regalo a la ciudad , y sabemos lo suficiente para decir gracias, porque jamás pensamos que íbamos a tener semejante noticia en estos momentos. Estamos enormemente agradecidos, y va a ser uno de los impulsos y un gran valor añadido para mejorar la competitividad de nuestra ciudad.
C.L.- Sobre la candidatura Santander 2016… ¿Próximos pasos, novedades?
Ya somos candidatos. Ahora empieza la competición, que es dura y difícil, y en la que tenemos fe en nuestras posibilidades . Es un proyecto ambicioso, realista, que anunciamos que iba a sorprender y yo creo que ha sorprendido, como se vio en el acto de presentación del martes. Ahora queda que los miembros del jurado lo vean con los mismos ojos, que valoren el esfuerzo que se ha hecho para conseguir ese proyecto, y sobre todo la unidad y el respaldo social que tiene. Soy optimista en cuanto a superar la primera fase de preselección, que se producirá a finales del mes de septiembre. A partir de ahí confiamos en la siguiente, en la que se conocerá cuál será la ciudad candidata y cuya decisión será a finales de 2011.
C.L.- El Alcalde seguro que conoce mucho más y mejor la situación actual de crisis. Sabemos que no existen fórmulas maravillosas pero, ¿qué nos puede decir al respecto?
Es lo más preocupante y lo que centra nuestra prioridad y atención política. En este Pleno lo hemos demostrado, llevando a cabo un plan de austeridad en el gasto para tratar de hacer lo que hemos venido haciendo: mantener la presión fiscal para no castigar más a las familias ni a los que necesitan más ayuda, y reflejando políticas sociales dirigidas a los más desfavorecidos. Lo que más me duele son las familias santanderinas que lo estan pasando mal con esta crisis, ellas son nuestro primer objetivo fuera de luchas políticas, de desencuentros y malas caras.
El objetivo principal, tratando de paliar la crisis, es generar actividad suficiente en vivienda, construcción, infraestructuras, pero también crear condiciones propicias para las empresas, para que puedan tratar de minimizar el efecto de la pérdida de empleo.
Esta situación es lo más preocupante en Santander, situación acuciada en parte por lo que he dicho antes, por la falta de apoyos que estamos teniendo como consecuencia de actitudes políticas que no tienen en cuenta que todo lo bueno para Santander lo es también para Cantabria.
C.L.- En este punto de la legislatura, ¿existe alguna decisión o comportamiento de la que podría haberse arrepentido?
Desde el equipo de gobierno lo que hemos hecho siempre es tratar de buscar la mejor decisión. También hemos cometido errores, cómo no, pero somos capaces de rectificarlos. Siempre hemos intentado actuar con humildad y reconocer los fallos, y lo hemos hecho cuando cobrábamos certificados de convivencia y ahora no lo hacemos, porque entendimos que nos habíamos equivocado, o cuando en temas de infraestructuras hemos dirigido políticas de cómo actuar en determinadas obras, como en las de la calle Alta, donde vimos que habíamos cometido un error porque afectaban más a los vecinos del entorno…
En general el balance es positivo, y creo que no hay que arrepentirse de nada, sino aprender de aquellos errores que pudimos cometer. La balanza pesa mucho más del lado de las decisiones correctas.
C.L.- ¿Echa de menos su puesto en la Concejalía?
Echo de menos muchas cosas. Cuando se tiene un puesto de responsabilidad como el mío a veces se echa de menos actuar como ingeniero de caminos, centrar atención en políticas ambientales, o incluso se añoran etapas anteriores a la del desarrollo laboral... No es negativo, es positivo, porque todas las etapas han tenido su momento, y esta es una etapa especial donde hay cosas buenas y cosas menos buenas, pero en su conjunto pesan las buenas.
C.L.-¿Se considera una persona cercana?
Todos estamos tratando de estar cerca de la gente, escuchar y hablar con los ciudadanos. Cuando un alcalde sale a la calle se le pregunta, se le critica, se le comenta. Hay que hablar sobre cualquier tema que preocupe en la calle. Creo que estamos siendo muy cercanos, y no compartimos muchas de las cosas que se están diciendo en ámbitos como el de la crisis. Se dice que todo va bien, que el comercio no tiene problemas. Pateando las calles se ve que ese tipo de información no se ajusta a la realidad.
C.L. ¿Tendrá el Alcalde vacaciones?
Quería coger unos días, al menos cinco, pero no termino de ver cuándo va a poder ser. Por obligaciones de la Alcaldía, de momento, no va a ser posible, así que tendremos que retrasarlas.
C.L. ¿Qué objetivos se tienen de cara al otoño?
Sobre todo cumplir con lo que hemos venido diciendo, no nos basamos en la improvisación. Tenemos un programa electoral y lo seguimos manteniendo como referencia para seguir actuando, con toda la flexibilidad que da el tener que cambiar nuestras prioridades en función de las necesidades del momento. Tenemos muchos retos por delante en cuanto a compromisos que con la gente. Lo que pasa estos días pretende desviar nuestra atención sobre cuestiones que nada tienen que ver con las necesidades de los ciudadanos, con el único fin de crear polémica y confrontación. No vamos a caer en eso porque nosotros no actuamos de esa manera. Por muy cerca que estén las elecciones no van a conseguir que nos alejemos de lo que realmente es nuestro objetivo: los ciudadanos y las personas que han depositado su confianza en nosotros.
C.L. ¿Cómo le gustaría que le recordaran los ciudadanos de Santander?
Por nada en especial. Lo único que pretendo es tratar de mejorar la ciudad de Santander. Hay procesos de transformación que se van produciendo en la ciudad, no sólo urbanísticamente (el Centro Botín, el desarrollo de la vaguada de Las Llamas, donde hay muchas grandes obras), sino por transformaciones de carácter social. Nuestra ciudad y nuestra gente, como hemos visto en la Semana Grande, es dinámica, vitalista y participativa en el ámbito cultural.
Hemos conseguido iniciar un proceso de transformación social muy interesante sacando la cultura a la calle, haciendo que la participe en ello, creando entornos de movilidad de carácter singular (carriles bici), cambios en algunos barrios como el Río de La Pila o la calle Sol…
Todo refleja una regeneración de la propia ciudad con una mayor proyección exterior , haciendo que muchos miles de personas vengan a Santander por todo lo que están escuchando sobre una ciudad que está cobrando gran vitalismo. Ese es el objetivo fundamental: hacer que la ciudad sea referencia en el conjunto nacional e incluso internacional.
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Comentarios(2):
He sido siempre votante socialista, salvo en el ayuntamiento de Santander (¡vaya candidatos los del PSOE!). La próxima vez votaré de nuevo a Íñigo de la Serna.
Esa frase que bien queda, verdad? Pero la derecha que se quiera disfrazar de preocupada por los pobres no me cuadra. Igual que Cospedal diciendonos que PP es el partido de los trabajadores, tampoco. Es muy buena para un titular, pero no es coherente con la filosofía de la derecha. Echo de menos entrevistas a políticos del otro lado del abanico político.