El vecino de Miengo en prisión por el crimen de Hinojedo confesó tras ser identificado por ADN suyo hallado en la casa
Casares elogia la labor de los agentes "desde el primer momento" y ve el resultado de la investigación un "descanso" para la familia
El hombre de 28 años y vecino de Miengo que ha ingresado en prisión, comunicada y sin fianza, por el doble crimen de Hinojedo (Suances) confesó los hechos tras ser detenido por la Guardia Civil y también ante el juez de guardia de Torrelavega que decretó su encarcelamiento por dos presuntos homicidios.
El sospechoso fue localizado e identificado a partir de muestras biológicas suyas halladas en la vivienda de las víctimas, una mujer de 81 años y su hijo de 41. Ambos fueron encontrados muertos en marzo de 2024 en el domicilio familiar, en el barrio Darío Pedrajo de la citada localidad.
El autor confeso fue detenido la semana pasada, tras dos años de investigación por parte del instituto armado, al que este lunes ha felicitado el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, por su trabajo "desde el primer momento".
Los agentes "nunca se resignaron, siempre han continuado con las investigaciones", ha agregado Casares, para elogiar una labor que ha culminado con el reconocimiento del arrestado como autor material de los hechos, ante la Policía Judicial primero y después ante el magistrado de guardia, el titular de la Plaza número 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrelavega, aunque la causa ha sido dirigida por la Plaza 7.
Casares ha valorado las pesquisas y el arresto como "una buena noticia" y considera que este resultado pone en evidencia que "a veces se sacan conclusiones muy precipitadas", en este caso que el hijo podía haber matado a su madre y suicidarse después.
"Tendemos a juzgar sin el conocimiento del caso como en un primer momento se sospechaba", ha comentado, para reconocer que el hecho de que finalmente sea un tercero el autor del doble crimen es "un descanso personal también para la familia" de las víctimas.
"Mi enhorabuena a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, especialmente a la Guardia Civil, por estos meses intensos de investigación", ha remachado el delegado del Gobierno, en respuesta a preguntas de los periodistas este lunes en Torrelavega.
DOS AÑOS DE INVESTIGACIÓN.
Las pesquisas se iniciaron tras el suceso. Los cadáveres se hallaron el 6 de marzo de 2024, en diferentes estancias de la vivienda y con signos de muerte violenta: él ahorcado en el cobertizo y ella estrangulada en el interior del domicilio, con marcas en el cuello que podían corresponder a un cable, cuerda o similar.
Se abrieron varias líneas de investigación y se descartó la hipótesis inicial de que el hijo acabara con la vida de la madre, que tenía problemas de salud, y se quitara la suya después, de modo que las pesquisas se centraron en un posible homicidio.
Así, se reconstruyeron los movimientos de todas las personas que con anterioridad a los hechos habían estado en el lugar, y donde todas las muestras biológicas halladas coincidían con el entorno de los fallecidos excepto una: era de alguien que no estaba registrado en la base de datos de la Benemérita, lo que dificultó la labor de los agentes.
Pero tras meses de indagaciones, la semana pasada llegaron a un hombre cuyo cotejo con el ADN resultó positivo, según comprobaron en el departamento de Biología del Servicio de Criminalística.
El sospechoso había realizado una instalación en la vivienda a finales de 2023 y regresó después varias veces para distintas reparaciones relacionadas con el trabajo acometido. Tras ser detenido, confesó los hechos, pasó a disposición judicial e ingresó en prisión.
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