El proyecto de fin de la senda preveía retirar miradores del Bocal por estructuras "inadecuadas" para tránsito peatonal
El proyecto del Ministerio para terminar las obras de la senda costera de Santander, que quedaron paralizadas ante el rechazo que generaron, contemplaba la eliminación de elementos ya ejecutados, como los miradores de El Bocal, por incluir estructuras de madera que permitían el paso a través de grietas -en las rocas sobre el mar- y que son "inadecuadas para el tránsito peatonal".
Lo recoge así un documento, de agosto de 2016, del entonces Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente -en la actualidad para la Transición Ecológica- relacionado con el fin de los trabajos iniciados y que preveía la retirada de determinados elementos a petición del Ayuntamiento en la zona donde hace dos semanas colapsó una pasarela y provocó la muerte de seis jóvenes que hacían esta ruta litoral.
Se trata del proyecto de construcción `Finalización de la senda peatonal desde el Faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar, término municipal de Santander`, de la Demarcación de Costas en Cantabria, organismo dependiente de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, consultado por esta agencia.
El documento, que sacó a relucir Vox en el Pleno extraordinario sobre la tragedia celebrado a instancias de la oposición, acepta la propuesta municipal de retirada de los miradores de esta zona y también del campo de tiro ubicado en el lugar donde está el campo de fútbol de Cueto y las instalaciones de centro territorial de Meteorología, que fue objeto de "actos de vandalismo con la desaparición o deterioro de su pavimento de madera".
Según el proyecto, que nunca llegó a iniciarse y, por tanto, no se llevó a cabo la eliminación de esas infraestructuras, el mirador de El Bocal completa dos estructuras de madera sobre las conducciones de toma de agua del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que "permitían el paso a través de dos grietas pero que son inadecuadas para el tránsito peatonal".
"Por su parte, la estructura ubicada en el 3+200 salva una grieta en la que la alternativa es un paseo de pescadores peligroso dentro de la disponibilidad de terrenos de la senda", añade el documento, de 255 páginas y firmado por José Antonio Osorio, que también es jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria en la actualidad.
El proyecto que rubrica, con un presupuesto base de licitación cercano a los 400.000 euros, IVA incluido, contempla una partida de 33.658 euros para `demoliciones y desbroces`, y acepta la propuesta municipal de retirar el mirador del campo de Cueto y el de madera de El Bocal.
Por su parte, la Asociación en Defensa de la Senda Costera había planteado la retirada de "todos" los miradores y pasarelas, "una parte destacable del proyecto inicial", según reconoce el documento de finalización de los trabajos comenzados y paralizados.
En una de ellas se produjo el accidente mortal que desde entonces ha generado un cruce de acusaciones entre Ayuntamiento y Costas sobre la responsabilidad del mantenimiento de la estructura y ha generado también un debate acerca de las posibles causas de la rotura y hundimiento, en el que la administración municipal ha apuntado a un fallo estructural derivado de la calidad de los materiales empleados y de cambios entre el proyecto diseñado y el finalmente ejecutado.
Al margen del terreno político, lo ocurrido se encuentra bajo investigación judicial y en la causa se han personado las familias de las seis víctimas mortales, la única superviviente, el Ayuntamiento -como interesado aunque puede serlo como posible responsable civil- y la por ahora única investigada: la policía local que atendió un día antes del suceso la llamada de alerta del 112 y no gestionó la incidencia. Tendrá que declarar el 27 de marzo junto a varios testigos ante la titular de la Plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander.
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