Pasé de no tener un duro.©Mariano Cabrero es escritor
Pasé de no tener un duro a ganar mucha pasta. Y aunque suene a sueño cumplido, la realidad es que no estaba preparado. Nadie te explica que un cambio económico brusco no solo transforma tu cuenta bancaria: también te remueve por dentro, te descoloca y te obliga a enfrentarte a partes de ti que no conocías