Cantabria recoge cerca de 18 toneladas de lana ovina sin salida comercial
Se enmarca en un proyecto piloto pionero en España
Cantabria ha retomado este año el proyecto piloto, único en España, para la recogida y puesta en valor de la lana ovina procedente de rebaños del programa ProBiodiversidad, que se genera en las campañas de esquila, especialmente durante el mes de julio.
En total, se han recogido cerca de 18 toneladas de lana en contenedores ubicados en la comarca de Liébana y en el municipio de Peñarrubia, han informado los promotores del programa, impulsado por las Consejerías de Medio Ambiente y Ganadería y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ).
La recogida y transporte del residuo, cuyos contenedores se han situado en Peñarrubia, en la zona de La Hermida (carretera de acceso a Bejes); en Cillorigo de Liébana, en la zona de Pendes; y en Camaleño, en el punto limpio de Los Llanos, se han trasladado al Complejo Medioambiental de Meruelo, donde se tratará adecuadamente.
Por su parte, la Fundación Quebrantahuesos ha sido la responsable de informar y coordinar la entrega de lana con los ganaderos participantes, una decena de ambas comarcas, que han debido cumplir una serie de requisitos para la correcta recogida del material.
En este sentido, la lana ha tenido que entregarse en sacos estándar de 50 litros (aproximadamente 15 kilos por saco), que debían estar llenos solo hasta la mitad, con la lana completamente seca, y precintados con bridas. Únicamente se ha aceptado lana de oveja, sin mezclas con otros residuos, ha indicado el Ejecutivo autonómico en nota de prensa.
El consejero del área, Roberto Media, ha explicado que el objetivo es ofrecer una solución a una necesidad del territorio, puesto que se trata de una actividad que generaba "una problemática sin resolver hasta el año pasado" en el ámbito de la ganadería extensiva.
Así, con esta respuesta, se pretende evitar, en la medida de lo posible, que el residuo se convierta en un problema ambiental y económico.
Por su parte, la consejera de Ganadería, María Jesús Susinos, ha destacado que esta iniciativa supone "un importante paso" para la sostenibilidad de la ganadería local, así como ambiental y económica del territorio.
Según ha indicado, todos los años los ganaderos de ovino de Liébana se encontraban con "un problema serio" y gracias a esta iniciativa tienen la posibilidad de darle una salida adecuada al residuo.
Para el director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Gerardo Báguena, este proyecto también contribuye a fortalecer la colaboración entre las administraciones, las organizaciones conservacionistas y el sector ganadero, en beneficio del entorno natural de los Picos de Europa.
Mientras que el vicepresidente de la FCQ, Gerardo Báguena, ha subrayado que este proyecto supone "un gran paso" hacia la sostenibilidad de la ganadería local y la conservación del entorno natural en el que cohabita el quebrantahuesos y las tradiciones del medio rural.
Asimismo, ha insistido en la continuidad o implantación de nuevas o tantas medidas como sean necesarias para que los ganaderos que han confiado en el proyecto se vean "respaldados y acogidos" en un contexto en el que la ganadería en extensivo está en peligro.
REBAÑOS Y MARCA PROBIODIVERSIDAD
Actualmente, la mayoría de las ovejas de los rebaños ProBiodiversidad pertenecen a razas autóctonas como la latxa y la carranzana, que producen una lana tosca y sin salida en la industria textil moderna, debido a que su procesamiento requiere tratamientos altamente contaminantes y un elevado consumo de agua.
Esta situación deja a los ganaderos sin opciones viables para su gestión, suponiendo un problema. Ante esta problemática, y tras las reuniones de entre la Consejería de Medio Ambiente y la Fundación, se puso en marcha un plan piloto para facilitar la recogida de este residuo.
El proyecto busca explorar nuevas vías sostenibles de valor, como su uso en bioconstrucción, aislamiento, compostaje agrícola o aprovechamiento energético, en el marco de una economía circular adaptada al medio rural.
En este sentido, se están desarrollando estudios técnicos y caracterizaciones fisicoquímicas de la lana recogida para evaluar su potencial en distintas aplicaciones.
Este proyecto se enmarca en las acciones del programa de recuperación del quebrantahuesos en los Picos de Europa, que promueve modelos de ganadería extensiva compatibles con la biodiversidad.
La marca ProBiodiversidad, creada en este contexto, fue registrada en 2011 por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que sigue un modelo de comercialización de circuito corto, que reduce al mínimo los intermediarios, gracias a la implicación de plataformas de distribución alimentaria y la red de Paradores de Turismo.
Con ello, los productores obtienen un precio más justo y se acerca al consumidor al productor.
A cambio, los ganaderos ProBiodiversidad se comprometen a seguir un código de conducta enfocado a la calidad de la producción, el bienestar animal y la protección de la biodiversidad.
La marca comenzó su andadura en Cantabria en 2018, con dos ganaderos, y en 2024 ya son 22 los ganaderos asociados, por lo que se comercializarán más de 13.500 kilos.
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