Noticias de Cantabria
28-11-2009 12:00

RAFAEL DE LA SIERRA

Nos reunimos con el portavoz regionalista en el Parlamento cántabro, Rafael de la Sierra, para conocer su opinión sobre la actualidad que nos afecta, tanto a nivel regional como nacional. De la sierra nos traslada su punto de vista sobre temas tan candentes como el blindaje vasco, los molinos de viento o la crisis económica.

C.L.- Los ciudadanos perciben que, en el fondo, están todos ustedes de acuerdo. Pero que nunca llegan a un consenso. ¿No cree usted que están provocando un desconcierto al ciudadano con sus decisiones?
R.S.- Es que no es cierto que todos mantengamos los mismos principios ni las mismas propuestas; hay sensibles diferencias entre unos y otros. Si los ciudadanos llegan a la conclusión de que todos defendemos lo mismo es que algo estamos haciendo mal, porque hay maneras muy distintas de gobernar y hay distintos objetivos sociales y económicos, dependiendo de la ideología de cada uno. Otra cosa es que, a veces, exista coincidencia en cuestiones concretas; y en ellas a veces se llega a un consenso y, a veces, por diversas razones, no es posible conseguirlo. En todo caso, hay personas y grupos más dispuestos al acuerdo y otros que lo están menos. Yo creo encontrarme entre los primeros.

C.L.- Recientemente, los representantes del PP abandonaron el Parlamento ¿Qué opinión le merece esta actitud?
R.S.-
Me parece una actitud infantil e inmadura; la reacción de quien no sabe qué decir ni qué argumentar. También es, sin duda, una vulneración de su deber como parlamentarios. Pero, sobre todo, es una  falta de respeto al Parlamento y, especialmente, a los ciudadanos de Cantabria a los que representan. Hay que saber criticar, desde luego, pero también hay que saber aguantar la crítica.

C.L. - Hablemos un poco de la actualidad que estamos viviendo, tanto a nivel nacional como regional. ¿Cree que saldremos tan pronto de esta crisis como anuncia el gobierno central?
R.S.-
De la fase aguda de la crisis, es posible que se salga pronto; pero la recuperación va a necesitar un largo período de tiempo. Es más, no está claro que no suframos alguna recaída de mayor o menor intensidad y, por ello, se necesitan actuaciones públicas y privadas guiadas por la inteligencia y el sentido común. Pero, en todo caso, se va a precisar una difícil adecuación, individual y colectiva, a la nueva situación, que va a ser muy distinta a la que existía antes de que comenzara.

C.L. - ¿Percibe la crisis a nivel personal?
R.S.-
Desde luego. A nivel personal y a nivel del entorno familiar. Yo creo que la mayoría estamos afectados. Sin embargo, debemos reconocer que hay personas, muchas, que lo están sufriendo con especial dureza y, además, en cuestiones básicas, casi de supervivencia. Por ello creo que, en este momento, esas políticas inteligentes y de sentido común a que me refería antes deben estar presididas, también, por criterios de solidaridad y  deben tener la expresa finalidad de  reducir o eliminar en primer lugar los efectos más graves y más duros sobre las personas más desfavorecidas y más afectadas.

C.L. - Cree que la gripe A es tan “mortífera” como la pintan o que algunos  medios han exagerado poniendo siempre a los “muertos” en portada...
R.S.-
Evidentemente, la gripe A no es, hasta ahora, la plaga que nos habían anunciado, ni de lejos. Las razones de esta alarma las ignoro, aunque algunas ideas me vienen de vez en cuando a la cabeza. No obstante en España se está actuando, yo creo, con bastante prudencia y sentido común.

C.L. - ¿Será el AVE una realidad?
R.S.-
Desde luego, sin duda alguna.

C.L. - ¿Qué opinión le merece la actitud del presidente de Cantabria ante el blindaje vasco. Cuáles deberían ser las medidas a tomar?
R.S.-
La actitud del Presidente es la correcta, porque pretende garantizar el blindaje de las competencias de Cantabria y, sobre todo, garantizar su ejercicio y hacerlo en condiciones de igualdad. Esa es la auténtica raíz del problema para nosotros. Y, para ello, el único modo previsiblemente eficaz sería la reforma de la Constitución, hoy inviable en este aspecto, o la inclusión de garantías y de sistemas de compensación en nuestro Estatuto de Autonomía, que es también una Ley Orgánica. Esa es la realidad, que es la que está detrás de la postura de nuestro Presidente. Existe, por contra, otra postura política que se dedica a hacer y exigir declaraciones pomposas o a pedir cosas hoy inviables, como la reforma de la Constitución. En este caso, la mayoría de las iniciativas que se están proponiendo, salvo el recurso de inconstitucionalidad y éste con dudas, se hacen desde la demagogia o desde la ignorancia, no resisten el más mínimo análisis y resultarían totalmente inútiles.

C.L. - ¿No cree que Revilla debería ser más cauto y reflexivo en sus declaraciones, teniendo en cuenta que muchas pueden ser sacadas de contexto?
R.S.-
Todos cometemos excesos, sin duda. Todos. Lo que pasa es que los del Presidente Revilla, cuando se producen, se deben a su empeño en ser sincero, de decir lo que piensa, y hacerlo de forma rotunda y cerrada; y, por ello, a veces olvida los matices y las situaciones individuales, las excepciones. Pero yo prefiero sin duda estos excesos a los que se derivan de la falsedad o de la hipocresía. Y eso es, precisamente, lo que hay en quienes, voluntariamente, sacan sus frases de contexto: falsedad e hipocresía. Y algo más, nuestro pecado por excelencia: la envidia.

C.L. - ¿Apuesta usted por los molinos de viento?
R.S.-
Los molinos de viento o, por decirlo de otra manera, la energía eólica es necesaria, imprescindible de cara al futuro. Lo que se trata es de tomar decisiones con sentido de la proporción y de la sensatez. Y algunas de las propuestas que existen en este momento, si agotan sus posibilidades de desarrollo, yo creo que no guardarían la proporción.

C.L. - No cree que existen dos posturas; por un lado, la oficial en la que se trata de imponer un exceso, según algunos técnicos, de megavatios. Y por otro lado, la opinión pública que opina lo contrario...
R.S.-
Yo creo que en este tema existe un gran desconocimiento y dudo que exista una opinión pública informada. Existe una opinión publicada, que no es lo mismo. Es cierto, y hay que reconocerlo como un hecho importante, que colectivos relevantes y con criterio cualificado han expresado sus críticas. Pero yo, por mi parte, confío en lo que ha garantizado el Gobierno y, sobre todo, su Presidente: que el desarrollo del Plan Eólico será razonable, estará presidido por el sentido común, se analizará cuidadosamente cada instalación y su impacto paisajístico, y se atenderán los criterios de los técnicos y de los organismos e instituciones que deberán informar su puesta en marcha.

C.L. - Da la sensación de que  se está bipolarizando el problema energético entre el PP y PSOE sin contar con la opinión pública  e instituciones...
R.S.-
Ojalá en el debate político a que Ud. se refiere se estuviera profundizando, realmente, en el problema energético. Yo creo que no es así y que se está perdiendo la oportunidad de desarrollar un debate técnico, un debate sobre opciones estratégicas, un debate sobre datos y sobre propuestas. Y ese debería ser el debate en el que nos encontráramos ahora el PSOE, el PP y el PRC. Pero, sinceramente, yo creo que ese debate no existe porque el partido de la oposición rehuye el debate técnico y se encuentra más a gusto en el debate mal llamado político, que da más oportunidad de desgastar al Gobierno. Y es una pena.

C.L. - Colegios, instituciones, colectivos, etc. se manifiestan diciendo que les falta información. ¿Cree que realmente motivos para sentirse desinformados?
R.S.-
Yo creo que existe bastante información. No sé si será toda la posible en términos absolutos, pero creo que es la suficiente para el estado en que se encuentra la tramitación del expediente. Es posible que mucha gente piense que existe mucho más de lo que hay, pero quiero recordar que lo que se ha aprobado recientemente no es un Plan Eólico, sino exclusivamente un concurso de posibles ubicaciones, que tiene por delante todo un mundo de trámites, de informes, de decisiones y de debates que están por llegar. Y, sobre todo, unos requisitos de publicidad y de participación ciudadana que yo creo que darán a todos la posibilidad, no sólo de opinar con fundamento, sino de intervenir con sugerencias, recursos o alegaciones. Y ahí se definirá, realmente, el alcance de la incidencia en Cantabria de los molinos de viento.

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Comentarios(6):

campurriano - 30-11-2009

toda una trayectoria ejemplar

no sé no sé - 30-11-2009

El portavoz del PRC opina sobre el plan eolico "pienso que...", "creo que...", "confío en que....", y lo dice un alto dirigente de un partido que gobierna. Todo esto huele a improvisación pura y dura, y cuando todo se improvisa malos resultados seguros.

Nick - 29-10-2010

Ejemplo a seguir en la clase política en general

Trenti - 28-11-2009

Son respuestas coherentes y sensatas.

regionalista - 28-11-2009

Muy politicas

Paco - 03-12-2009

Quizas sea el político mas serio y sensato de Cantabria.