La Doctrina Monroe y America para los americanos. Carlos Magdalena
Cualquier día Trump, harto de Sánchez, saca los barcos y aviones norteamericanos de sus bases españolas y se van a Marruecos, dejándonos al albur, no ya de las pateras, que lo estamos con esa invasión pacífica, sino de las apetencias que el Reino Alauita tiene de quedarse con las Canarias, Ceuta, Melilla y lo que le venga en gana. ¡Ojo al tema!
Estos dos conceptos representan el rumbo que ha recuperado el presidente Trump, aquel que dijo antes de las elecciones que se retiraría de la política mundial y haría política panamericana. Pues no.
Trump se ve como un Cesar, dominador del mundo gracias a sus ejércitos y no va a perder la ocasión de intentar pasar a la historia como el pacificador. De forma paralela, justo al lado y con igual importancia están los negocio que es su fuerte pero ahora a nivel mundial, con todo el poder del mundo, y además no se esconde. Su ambición no tiene límites ni conoce el disimulo, quiere Groenlandia, hoteles resort en la magnífica costa de Gaza-Palestina y repartirse Ucrania con Putin a pesar de que el presidente ruso es de los pocos que le ha hecho frente y le torea con sus potentes servicios secretos que le dicen hasta como mea.
Con Trump EEUU vuelve a decir que el continente americano le pertenece, practica el ?América para los americanos? y se lo dice a chinos y rusos, a todos los países suramericanos, también a Cuba, y ha puesto como muestra la captura de Maduro para todo el mundo, televisado y fotografiado en directo. Venezuela país rico donde los haya con una población que vive sumida en la pobreza, que ha vivido años de represión bajo el yugo primero de Chavez y luego de su sucesor el autobusero Maduro, donde se han refugiado proetarras desde siempre, ha sido el primero en caer. Las reacciones mundiales han sido en un primer lugar de estupor porque aunque Trump lo había anunciado dado su carácter y sus declaraciones siempre grandilocuentes no se esperaba sucediera.
El Brasil de Lula ha gritado bajito porque sabe lo que le puede ocurrir y más con el continente que se está volviendo conservador. Y como el crecimiento de la mitad del continente americano prácticamente ha sido nulo pues sigue siendo el patio trasero de EEUU. Frente a lo anterior no quiere decir que se aviste algún submarino de Putin que emerja brevemente pero que se sumerja inmediatamente porque Putin no quiere más problemas y reconoce que EEUU sigue siendo la primera potencia. ¡Sin olvidar que bastante tiene con la guerra de Ucrania!
Recordemos que la Doctrina Monroe tiene su origen en el año 1823 y su promotor fue James Monroe por la que se advertía a Europa no intervenir en América de ninguna de las maneras a cambio de que USA no interviniese en Europa, pero la historia trastocó esa doctrina porque EEUU tuvo que intervenir por obligación en Europa ante la impotencia de los europeos en las dos guerras europeas que se convirtieron en mundiales. Ahora da la impresión que se vuelve a esa doctrina pero los ejes geopolíticos han cambiado con naciones emergentes poderosas y que disponen del arma nuclear fundamental para sentarse en una mesa de negociación .
En las antípodas está la Rusia de Putin que ha echado un órdago con la invasión de Ucrania, que de ganar tendría el camino expedito para llegar hasta Madrid y vocear eso de ?Europa para los rusos? como lo intentó Hitler pero se le atragantó. Ha llegado la hora de que Europa se rearme hasta los dientes incluido con el poder nuclear frente a estos cambios geopolíticos del siglo XXI que se han generado.
¿Y España qué?, tenemos la fortuna a medias de estar bajo el manto de la UE pero por culpa de Sánchez y sus comunistas e independentistas somos un verso suelto, sin ninguna posibilidad de influencia, ni nos consultan los tres grandes, Reino Unido, Francia y Alemania sin olvidar a Polonia convertida en potencia gracias a su potencial bélico por miedo a una invasión e Italia que ha ganado puntos en los últimos tiempos. Como máximo los grandes invitan a Sánchez cuando tiene que firmar para hacer bulto y nos hacen visitas de cortesía, pocas. España tiene que definirse con claridad y ocupar su sitial en Europa y en el mundo, descabalgar a Sánchez y su política trasnochada, zapateril y ruinosa. De no ser así cualquier día Trump, harto de Sánchez, saca los barcos y aviones norteamericanos de sus bases españolas y se van a Marruecos, dejándonos al albur, no ya de las pateras, que lo estamos con esa invasión pacífica, sino de las apetencias que el Reino Alauita tiene de quedarse con las Canarias, Ceuta, Melilla y lo que le venga en gana. ¡Ojo al tema!
Enviado desde mi iPhone
Sé el primero en comentar