Noticias de Cantabria
07-07-2008 11:00

Aeropuerto de Santander

La liberalización del tráfico aéreo en Europa, una década después que en EE.UU., está teniendo consecuencias muy importantes, como lo demuestra la creación de 43 nuevas compañías de bajo coste (y la desaparición de 12 por quiebra o absorción) en los últimos años, que unen ahora 300 ciudades europeas en 30 países diferentes.

Bienvenida sea la preocupación manifiesta entre ciudadanos, agentes turísticos y autoridades sobre el futuro de nuestro aeropuerto. No hay duda de que estamos hablando de una herramienta fundamental para el desarrollo turístico y económico de nuestra región y de que el problema actual se residencia, no en las características de la infraestructura aeroportuaria, que en su máximo desarrollo estaría en condiciones de albergar, con las mejoras e inversiones oportunas, hasta 8 millones de pasajeros anuales, sino en que no hemos sido todavía capaces de llegar a su potencial real de tráfico, derivado de unos precios muy altos en los vuelos nacionales, consecuencia de la inexistencia de competencia entre compañías.

Cómo es posible que un vuelo  con Madrid o Barcelona nos cueste a los usuarios casi el doble que en el caso de Bilbao. La respuesta, obviamente, está en la competencia, y en que las compañías ajustan sus precios y sus ofertas allí donde la tienen, y acumulan mayores márgenes donde no la tienen.

Durante el último quinquenio nuestros aeropuertos vecinos de Bilbao y Asturias han crecido en el tráfico con Madrid y Barcelona a un ritmo muy superior al de Santander. No es de extrañar; en Asturias operan 2 compañías a ambos destinos y en Bilbao operan 3, también hacia ambos destinos. 

Otra pregunta relevante a formularnos sería porqué en España, y especialmente en el tráfico doméstico, no se han desarrollado aún las compañías de bajo coste, cuando en el Reino Unido representan ya la mitad del trafico interior y nuestro país tiene una de las mejores redes aeroportuarias de Europa, si no la mejor, y en términos relativos nuestro tráfico aéreo también está entre los principales, consecuencia de ser un país periférico europeo, de nuestra geografía, y de la importancia del turismo en nuestra economía.

Todo se andará, más bien pronto que tarde y como ejemplo el vuelo diario de Ryanair desde Santander a Madrid y el que en octubre comenzará a Barcelona Sur (Reus).

Con excepción de la comarca castreña, para la gran mayoría de la población cantabra y para casi todos los turistas y visitantes que vengan a cualquier punto de nuestra región, no cabe comparación de la ventaja de Parayas respecto de Bilbao, siempre que seamos capaces de garantizar a un precio competitivo nuestra conexión con Barajas. A partir de ahí, nuestra conexión mundial dispondrá de infinitamente mejores ofertas y servicio del que nunca pueda disponer Bilbao; y en cuestión de tiempo dicha conexión no será superior a los 100 kilómetros de distancia por carretera hasta allí, ni supondrá los gastos ni las incomodidades que conlleva.

Otra cosa es, y entra dentro de lo lógico y de interés para todos, el que Air France y Lufthansa, como ya está ocurriendo, multipliquen su oferta en Bilbao para trasladar a sus puntos de conexión en Paris y Frankfurt al máximo de clientes del norte de España en la carrera competitiva abierta entre las grandes alianzas y entre los grandes aeropuertos de conexión europeos (hubs), entre los que no hay que dudar que el nuevo Barajas va jugar un papel estelar.

La aviación como medio de transporte de pasajeros tiene muchas ventajas respecto de otros medios, y más en un país como España con baja densidad de población en la meseta, a excepción de Madrid, y alta en la periferia costera en un radio de entorno entre 400 y 700 Km. Las infraestructuras necesarias son infinitamente menos costosas, ambientalmente menos invasivas. Incluso para el ruido que solo afecta en el inmediato entorno aeroportuario y que se ha logrado reducir a menos de la mitad aún a pesar de la multiplicación del tráfico y se continuará en esa senda progresivamente. Pero, sobre todo, las decisiones de inversión son infinitamente más flexibles y los riesgos menores respecto a cualquier equivocación en su dimensionamiento, pues el tamaño de los aviones y su frecuencia es fácilmente variable. Comparemos por ejemplo con la alternativa de una red nacional de ferrocarril de alta velocidad, que en cualquier caso no veremos realizada antes de una década.

El razonamiento viene a cuento porque se adapta mucho mejor al servicio de poblaciones cuya magnitud numérica esté en el borde que haga rentable un determinado medio de transporte, y ese puede ser el caso de Cantabria, y el que debe asegurar que nuestra región disponga de un servicio de tráfico aéreo competitivo en precio respecto de poblaciones mayores.

El tema es tan importante que incluso hay una Asociación Europea de Aerolíneas de Aviación Regional, reconocida como instrumento de desarrollo regional imprescindible por la Asamblea de las Regiones de Europa, que emitió un importante dictamen al respecto en Noviembre del año 2001, en el que se recomiendan mecanismos de apoyo financiero admitidos por Europa respecto de los aeropuertos regionales y las líneas aéreas de bajo coste.

Existe el riesgo de que en nuestro país se consoliden dos tipos de ciudadanos: los de las grandes ciudades y los de las ciudades intermedias, a los que el transporte aéreo nos cueste el doble.

Afortunadamente, la competencia hace milagros y la necesidad de ofrecer un mejor producto al consumidor ha permitido que la importante lucha  existente por el mercado nacional haga que las compañías aéreas tengan que esforzarse por irle a buscar a la puerta de su casa. Máxime cuando la red de 47 aeropuertos existente permite llegar prácticamente a la de los 44 millones de españoles.

¿Cómo?. Además de ir buscar a los clientes cerca de su casa, no penalizándoles por ello con un precio mucho mas alto.

Santander adolece durante los meses altos del verano, julio y agosto, de una oferta muy escasa de vuelos, pues siendo Cantabria una región turística y de segunda residencia, la disminución del numero de vuelos con Madrid y Barcelona, lógica en otros destinos por caída de los vuelos de negocios en esa época, nos aboca año tras año a que los vuelos vayan repletos sin posibilidad de cambio de horarios aún en los casos de pagar tarifas plenas de alto coste.

El importante potencial de crecimiento del trafico aéreo de Santander con Madrid y Barcelona tiene que sustentarse en el incremento de demanda consecuencia de la bajada de precios que llega con la competencia, en la recuperación del importante trafico que se va a Bilbao también por razones de precio, y de incluir definitivamente a nuestra Región en los paquetes turísticos de los mayoristas con la formula Avión + Hotel, que ya ha llegado al resto de los aeropuertos de La España Verde a excepción de Santander. 

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Comentarios(1):

Roberto - 11-07-2008

Totalmente de acuerdo que para recuperar trafico que siempre se ha idoa mdrid habia que hacer una campaña de información pero primero seria poner los mismos precios que tieien en Sondica y despues tener o que se nombre un Consejero de industria que sepa por donde le da el viento.Y el que tenemos el viento solo le da en los juzgados de las salesas.Buena opinión Juan Te tienes que prodigar mas en cuestiones y soluciones que necesita Cantabria Todo lo que sea aportar es bienvenido.saludos