Albares impone la Gran Cruz de Isabel la Católica a Sánchez-Albornoz: "Pocos han hecho tanto por la nación española"
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha impuesto la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica al que fue el primer presidente del Instituto Cervantes, Nicolás Sánchez-Albornoz, y ha asegurado que "pocas personas han hecho tanto por la nación española".
Así lo ha expresado el ministro en el acto de condecoración celebrado en el Instituto, donde también ha afirmado que el ejemplo del historiador "interpela a seguir defendiendo día a día la libertad y la democracia".
"Vivimos un momento de profundísimas transformaciones internacionales. Hay una amenaza a la paz. La extremaderecha global vuelve amenazar los valores democráticos", ha asegurado Albares, al tiempo que ha matizado que rendir homenaje a Sánchez-Albornoz "es un acto de justicia" porque defendió "la libertad en las circunstancias más difíciles".
En esta línea, el responsable de Exteriores ha destacado que "la vida y los valores" de Sánchez-Albornoz "demuestran que incluso en las circunstancias más adversas siempre se puede abrir un camino a la paz".
"Tus valores fueron inquebrantables y te llevaron a vivir con un compromiso lejos de España, pero siempre plenamente comprometido. Y desde el extranjero viviste investigando, enseñando, escribiendo, convencido de que la historia del conocimiento y la cultura eran también formas de resistencia", ha expresado Albares durante su intervención en el acto de imposición de la medalla.
Así, el ministro ha concluido que el ejemplo de Sánchez-Albornoz invita "a seguir defendiendo la democracia especialmente en estos tiempos en los que los fantasmas del pasado acechan y en el que aparecen nuevos fantasmas".
Por su parte, Sánchez-Albornoz, que cumple 100 años y que ha subido al escenario a recibir la condecoración acompañado por su hija, ha agradecido al ministro sus palabras y "por haber exagerado un poco" con los elogios, como ha bromeado. "El buen humor me viene por naturaleza", ha continuado el homenajeado.
"Creo que el origen del Cervantes tiene que ser compartido por todo el que en ese momento hizo posible la emergencia de este Instituto", ha destacado el que fuera el primer presidente de la institución, en 1991.
Además, ha asegurado que esta condecoración "le toca especialmente" porque su padre, Claudio Sánchez-Albornoz, fue ministro de Estado, "como se llamaba en esa época al ministro de Exteriores" y embajador.
"El servicio exterior me ha rodeado en la infancia y no puedo tener sino un gran afecto a la labor que realiza el ministerio en el exterior", ha matizado el historiador.
También ha intervenido el actual director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, quien ha agradecido "al Gobierno de 1991 y a Javier Solana no solo por poner en marcha la institución sino por haberle encargado la dirección a alguien que sabía muy bien el significado que debía tener en la cultura compartida, la lengua y la cultura, la base de una institución".
"El rumbo que fijó Nicolás se basa en la consideración de la ley y la cultura española como una referencia en el panorama internacional, la defensa de la fraternidad profunda del idioma español y el abandono de cualquier tipo de imperialismo o centralismo defendiendo la diversidad y los valores que tienen los horizontes multidimitatoriales democráticos de la actualidad en la perspectiva latinoamericana o iberoamericana", ha defendido García Montero.
Asimismo, ha subrayado que desde el Instituto Cervantes se sigue "el camino" de Sánchez-Albornoz y que "ese es el motivo de que hoy se celebre junto a él su vida, su obra y sus años de compromiso con la lengua, la cultura y la sociedad española".
"Este camino iniciado en 1991 correspondía a la consolidación de la democracia española por la que había luchado Nicolás Sánchez-Albornoz, que durante su largo exilio fue profesor de historia en Argentina y Estados Unidos", ha matizado el director del Cervantes.
BIOGRAFÍA
Sánchez-Albornoz (Madrid, 1926) es historiador especializado en la historia económica de España y en la historia económica social de América Latina sobre las que ha escrito numerosos libros y artículos. Además, ha realizado trabajos de investigación en universidades como la de Nueva York, Buenos Aires, Columbia o Yale.
Es profesor emérito de la New York University y doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad Jaume I (Castellón), la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y la Universidad de Oviedo.
También es miembro de la Real Academia de la Historia de España, además de pertenecer a las academias de la Historia de Portugal, Argentina y Ecuador. Entre otros premios ha recibido reconocimientos como la Orden del Mérito Civil.
Hijo del también historiador Claudio Sánchez-Albornoz, durante la Guerra Civil vivió en la ciudad francesa de Burdeos hasta 1940, cuando regresó con sus hermanas a España.
En 1947 fue detenido junto con un grupo de estudiantes por sus actividades en la Fundación Universitaria Escolar y fue condenado por la dictadura franquista a trabajos forzados en el Valle de los Caídos.
Un año después consiguió escapar de Cuelgamuros y exiliarse en Argentina, donde se encontraba su padre, también exiliado. En Argentina desarrolló gran parte de su carrera académica hasta el golpe militar de 1966, cuando emigró a Estados Unidos. Allí impartió clases de Historia de España y de América Latina Contemporánea en la New York University, llegando a ser catedrático en 1972.
En 1990 regresó a España y en septiembre de 1991 fue nombrado director del Instituto Cervantes por el Consejo de Ministros, convirtiéndose en el primer director de esta institución, cargo que ocupó hasta 1996. Tras este período, regresó a la docencia en la Cátedra Jordan Davidson de la Universidad Internacional de Florida (EEUU).
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