El Reina Sofía reivindica en una exposición la obra de Alberto Greco, pionero del "arte vivo" y participativo de los 60
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía recupera la figura del artista argentino Alberto Greco, pionero del concepto de "arte vivo" y del "happening" en la España de los sesenta, en la exposición `Alberto Greco. Viva el arte vivo`, una muestra que reivindica su papel en el desarrollo del arte participativo.
Comisariada por Fernando Davis, la muestra propone una lectura de la trayectoria de Greco (Buenos Aires, 1931 - Barcelona, 1965) como un "derrotero torcido", marcado por "el desvío, la inadecuación y una sensibilidad camp y queer que desafió las narrativas clásicas de la vanguardia", como ha expresado el comisario en la presentación de la muestra este martes.
La muestra cuenta con más de 200 obras y documentos entre los que se encuentran pinturas, dibujos, collages, escritos, fotografías y registros de acciones. En este sentido, la exposición recorre su producción entre 1949 y 1965.
Como ha explicado el comisario, uno de los ejes centrales de la muestra es el concepto de "arte vivo o vivo-dito", formulado por Greco a comienzos de los años sesenta, con el que el artista propuso "enseñar a ver con el dedo" la realidad cotidiana, señalando personas, espacios o situaciones como obras de arte sin trasladarlas al museo.
Davis también ha definido a Greco como "un artista decisivo de la vanguardia experimental", cuya obra articula elementos de "lo popular, lo pueril, lo fantástico y lo cursi, anticipando sensibilidades camp y queer". Davis ha señalado que su trayectoria, "breve pero intensa", funciona como una "línea quebrada" más cercana al desvío que a la progresión lógica, y que su legado provoca "declinaciones hacia lo contemporáneo" al cuestionar las expectativas sobre el desarrollo de una carrera artística.
"Se trata de una trayectoria disruptiva que habita el desvío, el traspié y la desorientación. A través de un desvío queer, Greco desafió las instituciones y los programas estéticos convencionales", ha matizado Davis.
El recorrido presta especial atención a las acciones realizadas por Greco en España durante su estancia en Madrid y en la localidad de Piedralaves, donde el artista llevó al extremo su idea de participación colectiva al declarar el pueblo y a sus habitantes como arte vivo.
"Allí (en Piedralaves) desarrolló el Gran manifiesto-rollo arte vivo-dito, una tira de papel de cerca de 300 metros que integraba textos, dibujos, fotografías y aportaciones de los vecinos y que simboliza su voluntad de convertir un pueblo entero en arte", ha explicado el director de la pinacoteca, Manuel Segade.
Por su parte, la delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, ha subrayado que "el arte participativo es hoy una constante", pero ha recordado que "hacer algo así en la España en blanco y negro de los años sesenta exigía una valentía difícil de imaginar hoy". En este sentido, ha destacado la importancia de "recuperar la memoria de los pioneros" y reconocer su influencia en las prácticas contemporáneas.
La exposición, organizada en ocho salas en la planta 0 del edificio Sabatini, podrá visitarse hasta el 8 de junio y se acompaña de un amplio programa de actividades públicas y de un catálogo que reúne textos inéditos del artista y ensayos críticos sobre su obra.
Sé el primero en comentar