Las lanzaderas y las mentiras Carlos Magdalena
Como uno es de provincias y muy tocho hasta no hace mucho yo no sabía muy bien lo que eran las lanzaderas que tanto citan algunos políticos, además estoy acostumbrado a referirme a las cosas de manera entendible ósea al pan, pan, y al vino, vino.
Hice mis pesquisas y ese nombre empezó a emplearse en Santander como consecuencia de las mentiras continuadas con la creación de un supuesto parking en La Marga, ya no sé cuántos años hace,(2009) pero ha sonado en distintos programas electorales como gancho como la famosa Remonta y tantos otros ¿? Ya me he olvidado, porque los años pasan que se los lleva el viento, pero el entonces alcalde de turno, tampoco sé muy bien quién era, (Iñigo de la Serna) decía que el parking de La Marga sería muy útil y serviría para desatascar la ciudad de Santander, sobre todo en verano de la falta de aparcamientos.
Y realmente en su momento me pareció bien y dije: ¡pues sí ,estos políticos, algunos, tienen ideas acertadas!. Y como consecuencia de este proyecto pregunté por las lanzaderas, que sonaba muy grandilocuente, y me dijeron que simplemente se trataba de construir una gran estructura metálica, un tocho urbanístico a modo de estación desde donde partían y llegaban autobuses urbanos, vamos para entendernos otro"intercambiador" como el del Sardi. Su definición estricta vehículos de transportes que hacen un recorrido corto de ida y vuelta constante entre dos puntos
Y es que ya saben que Santander, sus políticos, son unos artistas del marketing o mejor dicho la agencia de publicidad a la que pagan religiosamente. De estos ejemplos hay muchos porque fíjense en la otra denominación que lanzaron más recientemente, el Anillo Cultural, del que también pregunté que era eso tan rimbombante y me dijeron que era una forma de ensalzar unos centros de interpretación y espacios culturales ya existentes, y no sabemos si incluye el Banco España que se convertirá en un museo. Aunque éste último se ignora cuándo lo terminarán pero parece van para largo aunque esperemos que no tanto como lo han sido los Jardines de Piquío y que no triplique lo presupuestado como viene siendo habitual en todos los proyectos de nuestro actual Ayuntamiento con su alcaldesa al frente.
No es una crítica, es la realidad o al menos en esta fase política en la que estamos metidos de la corrupción, las mentiras, las medias verdades y el todo vale. Pero vamos a terminar con aquello de ¡qué bonito es Santander!
¡Qué bonito es Santander,
de belleza sin igual,
de Cantabria eres Señora,
todos tus hijos te adoran,
eres la Reina del Mar!
Adenda.-
Otro dia hablamos de los tranvías y los trolebuses.
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Comentarios(1):
siempre dicen lo mismo no innovaS