El problema de Santander no es de dos brochazos. Carlos Magdalena
Ver fotos interior.-Aunque miedo nos da cuando mete la mano en algo más grande como ocurrió con la Plaza Italia destruyendo una plaza coqueta, con historia y emblemática de la zona del Sardinero convirtiéndola en una explanada de baldosas con unos maceteros gigantes que nada tiene que ver con la identidad de lo que fue, los árboles dieron paso al hormigón, y el descontento de los santanderinos