Condenado a cuatro años y nueve meses por abalanzarse con una navaja contra un policía, que esquivó el ataque
Los hechos sucedieron en febrero en Santander y las partes han llegado a un acuerdo antes del juicio
SANTANDER, 8 (EUROPA PRESS)
La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a cuatro años y nueve meses de prisión a un hombre por abalanzarse con una navaja en la mano contra un policía nacional, al que atacó hacia la zona interna del muslo, aunque el agente esquivó la agresión, que tuvo lugar en febrero de este año en Santander.
El procesado ha aceptado los hechos, y también los delitos y penas solicitadas, en la vista previa al juicio, celebrada este jueves en la Sección Tercera, y en la que ha habido conformidad de las partes.
Antes de esta vistilla, se enfrentaba a cinco años y diez meses de cárcel que pedía el fiscal -y que la Abogacía del Estado en la comunidad elevaba hasta doce años y medio-, pero tras el acuerdo ha sido condenado a cuatro años y nueve meses.
En concreto, tres años, nueve meses y un día de prisión por el delito agravado de atentado (por el que el ministerio público reclamaba antes cuatro años) y un año más por tenencia de armas prohibidas (con anterioridad la acusación pública interesaba un año y diez meses).
Además, se ha tenido en cuenta, como ya pedía la Fiscalía, la concurrencia de la circunstancia atenuante de toxicomanía, pues el procesado es consumidor habitual de tóxicos desde su juventud, por lo que tiene afectada en grado leve su capacidad volitiva. En la sesión se ha puesto de manifiesto que el hombre, en prisión provisional, está siguiendo tratamiento por ese motivo.
La Abogacía del Estado, acusación particular en la causa, calificó los hechos como atentado agravado y también tentativa de homicidio, lesiones en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, de ahí su petición inicial de doce años y medio de encarcelamiento.
Tras el pacto entre las partes, la Sala va a dictar sentencia en los términos alcanzados y como se han comprometido a no recurrirla, ha decretado ya la firmeza de la misma, a la que llevará el relato de hechos considerados probados y que no se han modificado respecto a los escritos de acusación presentados.
SALIÓ DE UNOS MATORRALES CON UNA NAVAJA.
En el suyo, el ministerio público explica que la Policía Nacional recibió el pasado mes de febrero un aviso de que una pareja discutía en una calle de Santander y el hombre portaba un arma blanca. Personados los agentes en el lugar, realizaron una batida para localizar al varón, que salió de detrás de unos matorrales de forma sorpresiva "enfrentándose a ellos, gritándoles y esgrimiendo una navaja".
Se inició entonces una persecución en la que los efectivos tuvieron que disparar al aire varias veces, mientras el procesado se encaraba y esgrimía el arma. Una vez, llegó a abalanzarse sobre uno de ellos y le atacó con la navaja hacia la zona interna del muslo, si bien el agente logró esquivarlo. Finalmente, tras un disparo hacia zonas no vitales del acusado, que no llegó a impactar, este acató las órdenes y fue reducido.
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