SATSE denuncia que la precariedad de las enfermeras en residencias se agrava en verano
El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha denunciado la precariedad laboral que sufren las enfermeras de las residencias de mayores y ha advertido de que la situación se agrava durante el verano, cuando aumenta el número de usuarios en estancias temporales mientras las plantillas se reducen por la falta de sustituciones para cubrir vacaciones y otras ausencias del personal.
SATSE recalca que esta realidad conlleva el incremento de la media de residentes por enfermera, que ya se sitúa en más de 100 personas por profesional el resto del año, llegando a situaciones de más de 150 y hasta 200 personas en los turnos de noche. Una circunstancia, que no solo perjudica la salud de estas profesionales sanitarias, sino que pone en riesgo la seguridad y calidad de la atención y cuidados de los residentes, apunta.
El sindicato reitera, por ello, la "urgente necesidad" de garantizar una ratio adecuada y segura de pacientes por enfermera en todos los ámbitos y sobre todo en este tipo de centros sociosanitarios. Con este objetivo presentó en 2019, en el Congreso de los Diputados, una proposición de ley, a través de una ILP, que aún se encuentra pendiente de tramitación parlamentaria.
Asimismo, la organización sindical resalta el hecho de que se produce un descenso de las plantillas de enfermeras en las residencias de mayores durante el verano porque, "dada la precariedad de sus condiciones de trabajo" (escaso reconocimiento salarial, sobrecarga permanente, largas y continuas jornadas de trabajo, problemas recurrentes para poder conciliar), muchas profesionales optan por aceptar contratos en cualquier otro ámbito aunque sean temporales.
RIESGOS
Asimismo, SATSE denuncia que las empresas que gestionan las residencias de mayores fomentan o, al menos, "pasan por alto" el "intrusismo profesional" que se produce en los centros debido a la falta crónica de personal cualificado. Algo que, a su juicio, conlleva la "precarización" de los cuidados y pone en riesgo la salud de los residentes. "Desgraciadamente todo esto ocurre con la connivencia, además, de las administraciones que regulan este ámbito de atención", agrega.
Un ejemplo es que, ante la escasez de profesionales de enfermería, se insta a personal sin formación sanitaria ni competencias adecuadas a que asuman y desarrollen tareas asistenciales que no les corresponden por ley, como la preparación y administración de medicamentos o la realización de curas complejas.
Otra consecuencia de la falta de suficientes enfermeras es que no se puede realizar un seguimiento continuo y detallado del residente, lo que dificulta la detección temprana de patologías o posibles empeoramientos de su estado de salud. Además, la rotación constante del personal rompe el vínculo afectivo y de confianza que las personas usuarias necesitan con sus profesionales de referencia.
Por su parte, afirma que el personal experimenta altos niveles de agotamiento físico y emocional, además de otros problemas de salud (estrés, 'burnout', ansiedad) debido a la sobrecarga laboral y a la incapacidad de poder prestar una atención adecuada con el tiempo y recursos de los que disponen en este tipo de centros sociosanitarios, concluyen desde el sindicato.
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