Publicada en el BOC la declaración del convento de San Ildefonso de Bareyo como Bien de Interés Local
Martínez Abad dice que es un reconocimiento al "valor histórico, cultural y arquitectónico" del edificio y servirá para protegerlo
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha publicado este miércoles en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) la resolución de declaración del convento de San Ildefonso de Bareyo como Bien de Interés Local (BIL) con la categoría de `Monumento`.
El régimen de protección establecido conlleva que cualquier intervención que se pretenda realizar deberá ser autorizada por la Consejería competente en materia de Patrimonio Cultural, según proyectos elaborados por técnicos competentes y conforme a los criterios legales establecidos en la normativa autonómica en esta materia, ha informado en un comunicado el Gobierno regional.
Del mismo modo, para asegurar la contemplación del bien protegido, toda actuación en el entorno de protección deberá velar por mantener sus visuales, ajustándose a los criterios establecidos en la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria y requerirá la autorización expresa de la Consejería competente en la materia.
Para el consejero del ramo, Luis Martínez Abad (PP), esta declaración es un "reconocimiento a su valor histórico, cultural y arquitectónico" del edificio y la protección que lleva aparejada "contribuirá a preservar un patrimonio esencial para la identidad de Bareyo y Cantabria, garantizando su conservación, difusión y disfrute por las futuras generaciones, al tiempo que refuerza el compromiso institucional con la protección del patrimonio cultural".
En este sentido, ha explicado que la figura del BIL "permitirá reforzar las garantías para su preservación futura, promover un mejor conocimiento de sus valores patrimoniales y favorecer actuaciones encaminadas a su conservación y difusión".
"Nuestro compromiso es seguir trabajando, en colaboración con las instituciones, los propietarios y la ciudadanía, para que este patrimonio pueda ser disfrutado y apreciado por las generaciones presentes y futuras", ha señalado.
CONVENTO SAN ILDEFONSO
El convento de San Ildefonso, situado en el barrio de Camino de Ajo, fue fundado por Alonso de Camino y Carrera, Señor y Mayor de la Casa de Camino, diplomático y capitán de Felipe II en los Estados de Flandes en tiempos del Duque de Alba, según informa el Gobierno.
Fue obra del maestro cantero Diego de Sisniega, que había trabajado a las órdenes de Juan de Herrera en el Monasterio del Escorial.
La cantería corrió a cargo de Pedro de Navedo y Juan de San Juan, y contó como maestros carpinteros con Domingo de Zorlado y Francisco de Nantes.
El diseño siguió los preceptos de la orden carmelita con una arquitectura que sigue el lenguaje del manierismo herreriano, perfectamente adaptado al espíritu de pobreza de la orden.
Esta edificación suponía contar en Cantabria con un ejemplo temprano de la arquitectura de Juan de Herrera y la influencia del edificio escurialense.
En el transcurso de casi dos siglos y medio el convento adquirió numerosas propiedades y molinos y en 1756 se construyó una hospedería para peregrinos.
En 1820, durante el Trienio Liberal, el convento sufrió una primera desamortización y los frailes fueron desalojados del mismo, pero en 1823 les restituyeron sus bienes.
Sin embargo, en agosto de 1835, a consecuencia de la desamortización de Mendizábal la comunidad abandonó definitivamente el convento.
El edificio del convento, incluida la iglesia, fue subastado el 28 de febrero de 1849 y adquirido por Melchor Rábago, vecino de Santander, con idea de demolerlo.
Sin embargo, vecinos de Siete Villas y alrededores alarmados con el destino que se iba a dar el edificio lo compraron a Melchor Rábago por 15.500 reales.
El último religioso que habitó el convento fue el Padre Apolinar, personaje que incorporó José María de Pereda a su novela `Sotileza`.
Hoy se conserva en pie la iglesia, restaurada en 1971 por el párroco y los vecinos del barrio de Camino, y toda la cantería y mampostería del edificio, el claustro y las zonas dedicadas al estudio y celdas, refectorio y cocinas, pero esto sin cubrir. El interior de la iglesia fue restaurado en 2010, así como toda su cubierta.
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