Mayor Oreja, 29 años después del asesinato de Miguel Ángel Blanco: "Es triste que los jóvenes desconozcan su figura"
Dice que el pacto de paz de Zapatero fue parte de un "proceso" para que "ETA gobierne el País Vasco"
MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
El exministro del Interior entre 1996 y 2001, Jaime Mayor Oreja, ha lamentado, cuando se cumplen 29 años del secuestro y asesinato por ETA del concejal del PP en Ermua (Vizcaya) Miguel Ángel Blanco, que en la actualidad la juventud desconozca el significado de su figura y el movimiento que "alumbró".
En referencia a diferentes estudios que coinciden en el bajo conocimiento actual de los jóvenes sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco el 13 de julio de 1997 y la ola de rechazo al terrorismo de ETA que desató, el también expresidente del PP del País Vasco expresa una "profunda tristeza, considerando este vacío informativo como una incapacidad de las nuevas generaciones para comprender su propio presente".
"Es evidente que es una tristeza que no se conozca el significado de Miguel Ángel Blanco y lo que fue no solamente su figura, que también por lo que sufrió, sino el movimiento social que alumbró", ha declarado a Europa Press. Para Mayor Oreja, este desconocimiento ha permitido que se instale una "nueva leyenda" que intenta presentar a figuras del entorno de ETA como "hombres de paz", desvirtuando el significado de la masiva movilización social que significó el llamado Espíritu de Ermua. Así, ha señalado que "el relato nunca puede prevalecer sobre la verdad".
En la memoria personal del exdirigente del PP vasco aquellos días de julio representan un contraste emocional violento. Describe la experiencia como un tránsito de la luz a la oscuridad: La euforia y la "profundísima alegría" por la liberación, días antes del crimen, del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, se vieron empañadas por lo que define como el "asesinato a cámara lenta" de Miguel Ángel Blanco.
Sobre cómo se sintió durante las 48 horas entre el secuestro y el asesinato, Mayor Oreja explica: "Yo no diría que con tristeza, pero sí con una cierta angustia, porque sabíamos que la muerte de Blanco era la consecuencia de una determinada política del Gobierno", ha esgrimido.
EN NINGÚN MOMENTO SE BARAJÓ CEDER A LA EXIGENCIAS DE ETA
A pesar de la movilización sin precedentes de la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Policía Nacional, el exministro del Interior admite que, en aquel entonces, sentía que buscar al concejal era como "buscar una aguja en un pajar". Aunque la esperanza de la sociedad era inmensa, en el seno del Gobierno la tragedia se "sentía próxima". Recalca que en ningún momento se barajó la posibilidad de ceder a las exigencias de trasladar a todos los presos de ETA a cárceles del País Vasco en un plazo de 48 horas a cambio de liberar al concejal.
En este sentido, Mayor Oreja explica que cuando existe un secuestro de estas características y se dan 48 horas, ese comando está "bloqueado", y no tiene ninguna posibilidad ni siquiera de tener contacto con la propia organización.
Incluso ante intentos externos de mediación, Mayor Oreja se refiere a una propuesta que formuló el periodista Pedro J. Ramírez para que una figura "próxima a la cúpula de ETA" entablara conversación con los captores.
"Lo único que hubo fue una petición del director de 'El Mundo', que era en aquel momento Pedro J. Ramírez, para pedirnos un cierto apoyo y la autorización para que una persona muy próxima a la antigua cúpula de ETA, María José Gurruchaga, pudiese simplemente acercarse para saber qué pensaban ellos".
No obstante, el exministro ha indicado que en ese momento "dejó muy claro" al entonces director del diario 'El Mundo' que eso "no era una mediación del Gobierno". Ha expresado que "simplemente" fue una "facilitación" para que el periodista "pudiera indagar sobre lo que había exactamente".
PÁNICO EN EL PNV
En un plano más político, al ser preguntado por la evolución del Espíritu de Ermua, Mayor Oreja explica que este movimiento social, que unió a los españoles en las calles con grandes manifestaciones, provocó "pánico" en el PNV al ver un "movimiento que no podía controlar y que amenazaba con derrotar no solo a ETA, sino al propio nacionalismo mediante el fortalecimiento del Estado de derecho".
En su opinión, esto llevó al nacionalismo vasco a pactar con la banda, "abrazando la autodeterminación" como objetivo inmediato para evitar su propia irrelevancia.
"ETA entendió que lo que había que hacer era el acuerdo con el PNV, pero no era la tregua. La causa era que el PNV abrazaba la autodeterminación como objetivo inmediato y entonces por eso lo hizo. Le entró miedo y pánico y ETA lo hizo porque era el camino que creía y que utilizó al PNV para ello, pero con la autodeterminación como causa", ha explicado.
PROCESO DE PAZ PARA QUE "ETA GOBIERNE EL PAÍS VASCO"
Así, el exministro ha indicado que el "mal llamado proceso de paz" (el final del terrorismo y la disolución de ETA) del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, fue un proceso pactado con ETA que servía de "anticipo" para que la banda terroista gobernase el País Vasco y Navarra "en poco tiempo". "Ese relato de la derrota de ETA fue un éxito en el sentido de que mucha gente lo creyó y entonces ahora se ve que la extrema izquierda al final te abraza la corrupción".
"Cuando tú mientes y estás en la extrema impunidad, al final no tienes límites. Esa mentira había sido tan redonda y era agradable escuchar ese relato, pero escondía la verdad del pacto con ETA. Nunca el relato puede prevalecer sobre la verdad", explica Mayor Oreja.
En este sentido, al ser preguntado por la citada posibilidad de que "ETA gobierne el País Vasco", el que fuera titular de Interior lo ve como una "lógica del proceso".
"A base de legitimar a ETA, blanquear a ETA, hubo tres opciones políticas que fue la del PNV, luego Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), que pactaron autodeterminación, y luego el PSOE de Zapatero que pactó un proceso. Un proceso con esa lógica al final te lleva al poder", ha detallado.
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