Los primeros veraneantes han llegado a Santander, las ratas. -I- Por Carlos Magdalena
Estaban en fila, expectantes en la salida de la alcantarilla, iban saliendo de una en una, corriendo a plena luz y entre las personas, de tamaño como gatos, incluso pensé que lo eran, hasta que me fijé más detenidamente en su aspecto: marrón grisáceo, cola gigante y de rápido movimiento.