Cantabria prevé aprobar la próxima semana el proyecto de presupuestos para que entren en vigor el 1 de mayo
El Gobierno de Cantabria prevé aprobar la próxima semana el proyecto de presupuestos regionales de este año, para iniciar a continuación su tramitación en el Parlamento, donde recibirían luz verde a finales de abril y entrarían en vigor el 1 de mayo.
Son los plazos que baraja el Ejecutivo del PP tras el pacto alcanzado con el PRC para sacar adelante unas cuentas basadas en las diseñadas el pasado otoño pero que tienen margen de maniobra para afrontar novedades, como las consecuencias de la guerra en Irán.
Y es que el anterior documento económico, que suponía 220 millones de euros más este 2026 respecto a 2025, ya incluía un fondo de contingencia con el que abordar "circunstancias excepcionales sobrevenidas", como podían ser enfermedades de los animales y, ahora, la incidencia del conflicto bélico en las empresas cántabras.
El Gobierno regional no ha identificado medidas concretas porque está a la espera de las que apruebe el Estado, pero complementará las ayudas o rebajas fiscales de la administración central, según ha garantizado el consejero de Economía, Luis Ángel Agüeros, este viernes en declaraciones a los medios previas a la Comisión Permanente del Diálogo Social, en las que ha ratificado a patronal y sindicatos el compromiso de incluir partidas que mejoren el tejido productivo y les han informado de otras derivadas del pacto PP-PRC.
En la reunión, el titular de esta Consejería y su homólogo de Industria, Eduardo Arasti, han trasladado a los representantes de UGT, Comisiones Obreras y UGT la inclusión de partidas para abordar aspectos concretos que habían solicitado y que requieren atención "inmediata", como el absentismo laboral.
Así, Agüeros ha avanzado que habrá una cuantía específica para analizar las causas en la región y posibles soluciones a un problema que, en todo caso, no se puede abordar de manera "unilateral", sino que requiere medidas a nivel estatal.
Con todo, el consejero de Economía ha valorado la aprobación de los presupuestos cántabros para 2026: "No nos podíamos permitir el lujo de que 220 millones que teníamos en abstracto no entraran en juego".
MEDIDAS QUIRÚRGICAS Y LOCALIZADAS
La secretaria general de CCOO en Cantabria, Rosa Mantecón, ha coincidido igualmente en que es "positivo" que haya cuentas este año y que la región pueda contar con una dotación mayor para desarrollar políticas económicas y sociales también, más ahora con la guerra, ante la que ha pedido un análisis "sosegado" de su evolución y "monitorización" de su incidencia.
"No somos partidarios de rebajas generalizadas de impuestos. Sabemos que en otras crisis anteriores no han funcionado para contender los precios, sino que han servido para incrementar las cuentas de beneficios de las grandes empresas y también de las comercializadoras alimentarias", ha comentado esta sindicalista, para pedir así "prudencia" en la toma de medidas que, a su juicio, deben dirigirse a contener los precios y, si hay bonificaciones, tienen que hacerse de forma "muy quirúrgica y localizada".
Respecto a iniciativas introducidas a raíz del pacto de regionalistas con `populares` como la gratuidad del primer año de matrícula en la Universidad de Cantabria para todo el alumnado cántabro, Mantecón la ve positiva, aunque le gustaría que ésta y otras "tuvieran un carácter más progresivo".
INTOLERABLE QUE SE DEN AYUDAS A EMPRESAS QUE PRESENTAN ERES
Por su parte, el secretario general de UGT en la comunidad, Mariano Carmona, ha reflexionado respecto a las ayudas que se prevén en los presupuestos para paliar las consecuencias del conflicto bélico que las empresas que las reciban "tienen que ser socialmente responsables".
Y es que a su juicio, no "se puede estar ayudando permanentemente a empresas que no son responsables socialmente", punto en el que se ha referido -y ha criticado- el respaldo a Solvay, que "tiene beneficios" y va a "acudir" a ayudas estatales y europeas cuando ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para hasta 77 trabajadores y "sin diálogo previo".
"Las empresas no pueden, por un lado, estar cogiendo dinero público y, por otro lado, presentando 77 despidos. Bajo mi punto de vista, es intolerable", ha opinado. "Son empresas que llevan aquí 50 años, que han esquilmado los recursos naturales y que han acabado con la salud de muchísima gente a cambio de un salario, exclusivamente. Porque los repartos de beneficios se los han dado a sus accionistas. Hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre", ha remachado.
Sobre la partida para abordar el absentismo, el líder de UGT ha diferenciado esta situación -de empleados que no asisten a su puesto de forma "deliberada"- con la de quienes que no van a trabajar por encontrarse de baja médica, punto en el que ha abogado por analizar las causas de esta situación y los sectores y empresas más afectadas.
ES POSITIVO QUE HAYA ACUERDOS Y PRESUPUESTOS
De su lado, el director de CEOE-Cepyme, Francisco Aguilera, ha aplaudido el acuerdo PP-PRC, porque los pactos presupuestarios son "absolutamente necesarios" y, al igual que las cuentas, están "por encima de ideologías".
También ve fundamental que haya consenso en torno a las ayudas a las empresas, tanto a nivel regional como nacional, para el "sostenimiento" de las mismas ante diferentes problemas -caso del absentismo o el precio de la energía-, algunos de los cuales se están agravando por la guerra.
ELECTROINTENSIVAS
Finalmente, Arasti ha indicado que en este encuentro del Diálogo Social se ha informado a los sindicatos de las iniciativas planteadas esta semana con motivo de la creación de un comité de coordinación público-privado para abordar el impacto del conflicto bélico, órgano que reclama la eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica o reducir el IVA del gas, electricidad y combustible, entre otras, y que han sido "muy bien acogidas" por el sector productivo.
El consejero del ramo ha aprovechado para insistir en la necesidad de abordar la situación de las industrias electrointensivas por problemas de carácter "estructural y endémico" a los que se suman ahora las consecuencias de la guerra. "Es urgente que se considere la gravedad de la situación porque aproximadamente el 50% de los costes de producción de esta empresas están vinculadas al consumo de combustibles y de electricidad".
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