Marta Ortega: "La vida deportiva es una montaña rusa, es muy duro mantenerse arriba durante mucho tiempo"
La jugadora española de pádel Marta Ortega cree que ahora, a sus 29 años, tiene "más madurez" y puede "aportar mucho más" que en 2019, cuando alcanzó el número uno del ranking mundial, porque entonces hacía lo que le "decían" y "no terminaba de sentirlo", porque "la vida deportiva es una montaña rusa" y "es muy duro mantenerse arriba durante mucho tiempo".
Ortega finaliza una nueva sesión de trabajo en el club Pro Padel Coslada, durante un inicio de temporada en la que entrena seis días a la semana, si no hay torneo, con trabajo físico y de pádel, para completar una preparación de unas 5-7 horas diarias.
"Hemos hecho una buena pretemporada. A la hora de hablar de objetivos, creo que lo primero es acoplarnos lo más rápido posible y siendo muy exigentes tratar de llegar a los máximos fines de semana posibles. Es decir, enfocarnos mucho en partido a partido, en sumar cuantas más victorias mejor, y a largo plazo, está en la cabeza de todos tratar de entrar dentro de las primeras cuatro cabezas de serie. Es un objetivo duro, pero si lo hacemos bien desde el principio, lo podemos conseguir", defiende en una entrevista a Europa Press.
Y este 2026 competirá junto a la joven Martina Calvo, que fue la gran revelación del circuito femenino en 2025, aunque "todavía no ha tocado su techo" a sus 17 años. "Tiene las cosas muy claras, un nivel de madurez muy alto para la edad que tiene, sabe perfectamente cuáles son sus prioridades, lo que quiere hacer a nivel de estudios, tiene mucha hambre y muchísimas ganas a nivel deportivo", alaba a su compañera.
"Lo que me hizo finalmente decantarme por ella fue crear un proyecto a largo plazo, es lo que más necesito, tener un equipo durante mucho tiempo, que sea duradero, confiar en el proceso y que sea a largo plazo", explica sobre cuál era su intención para esta temporada.
La madrileña resalta que Calvo "tiene mucho desparpajo, un poco más de desorden, de caos, y eso viene muy bien en momentos de la temporada, porque te dan esa ilusión y esas ganas cuando estás más apagado". "Aunque no me caracterizo por ser así, yo creo que sigo siendo más niña o joven. Ese desparpajo y ese desorden creo que pueden ser muy determinantes en momentos de partidos muy cerrados. Es una ventaja, un valor añadido", añade.
Ortega espera que con Calvo pueda disfrutar de un proyecto largo, aunque en el pádel actual "es complicado" por el desgaste. "En una temporada jugamos entre dos y tres temporadas de lo que jugábamos anteriormente. El número de torneos se ha multiplicado casi por tres, el número de viajes y de días fuera de casa se ha cuatriplicado", expresa.
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"Hay una convivencia muy larga y muy intensa con tu compañero o con tu equipo, ya sea entrenador, preparador o lo que sea, y eso hace que los roces lleguen antes. Creo que, muchas veces, podemos pecar de impaciencia. Nosotros ya tenemos la experiencia suficiente como para saber que, cuando nos juntamos con alguien, eso no va a funcionar", comenta.
Por delante, regresar al número uno que conquistó en 2019, siendo la jugadora más joven en conseguirlo con 22 años. "Conseguir ser número uno es a lo máximo a lo que puedas aspirar en un deporte y formar parte de la selección, creo que son los dos objetivos, ya si hubiese Juegos Olímpicos pues sería genial...", desea-.
"El sueño de todos cuando empezamos a competir en la élite y solo haberlo sido creo que tiene mérito, tiene muchísimo más mérito poder mantenerlo durante mucho tiempo o volver a alcanzarlo desde luego dentro de mis objetivos está intentar volver a conseguirlo en algún momento de mi carrera deportiva, pero siempre quitándole la parte negativa, humildemente decir `hay gente que es mejor que yo en este torneo`", prosigue.
Para Ortega se trata de "asumir que en ese momento pues se vinieron muy bien dadas, se trabajó mucho, pero asumir que hay en momentos de tu vida deportiva que hay gente que lo hace mejor que tú". "Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos, la vida deportiva hay que aprender que es una montaña rusa y que premia mucho más la regularidad y no la persona que fue número uno y desapareció o cosas así, creo que es muy duro mantenerse arriba durante mucho tiempo", reflexiona.
"Siempre he sido muy fiel a mis valores dentro y fuera de la pista, pero a base de golpes he aprendido un montón de cosas y he madurado. A lo mejor en 2019 tenía más desparpajo, porque era más inconsciente, pero como ventaja ahora te diré que tengo más madurez, más visión de juego, que puedo aportar mucho más. En 2019 hacía lo que me decían muchas veces, no terminaba de sentirlo, de entenderlo, pero me limitaba a hacer lo que lo que me decían porque era mi equipo y yo siempre a muerte con ellos", reconoce.
Ortega compaginó durante años sus estudios de Medicina y el deporte de élite, y se graduó en 2021. "No habría sido la persona que soy hoy si no hubiese estudiado medicina y si no hubiese jugado a pádel. Centrarse solo en estudiar muchas veces puede ser frustrante, el deporte es una salida, ya lo hagas a nivel profesional o a nivel amateur, y el deporte es salud. Está comprobado que se estudia muchísimo mejor cuando has hecho deporte", señala.
"Y si solo te centras en el deporte, te pierdes muchas otras cosas, hay que formarse como persona, tienes que tener un plan B, algo a lo que poder agarrarte para vivir de ese momento en adelante y estar tranquilo con lo que suceda. La mentalidad deportista te hace asumir mejor los momentos bajo presión, los deportistas estamos muy acostumbrados al sacrificio", agrega.
Para Ortega, "el deporte de alto nivel y de élite no es sano", porque "vas al límite constantemente con tu cuerpo". "Pero es una vida muy bonita, te da experiencias que no las puedes vivir en ningún otro tipo de circunstancias, vestir la `Roja` es un sentimiento que por más que lo expliques nadie lo va a entender", comenta sobre la selección.
Y Ortega ve "bastante cerca" al pádel como deporte olímpico. "Es simplemente cuestión de ir cumpliendo todos los requisitos que se necesitan. Hay una parte burocrática, administrativa, bastante importante y yo creo que es el último saltito que nos queda para terminar de poner el deporte donde todos queremos que esté. Sé que avanzamos a pasos agigantados, lo que pasa es que como son cada cuatro años, es muy difícil ver los resultados de ese trabajo", avanza.
Finalmente, Marta Ortega se mostró "muy agradecida" con el apoyo de "una marca tan grande" y que "apuesta tanto por el pádel" como Seagram`s 0,0%. "Siempre trato de rodearme de patrocinadores que son como familia, me lo mostraron desde el primer momento, muy a gusto y me gusta mucho la gente que apuesta tanto por nuestro deporte. Somos ambos muy trabajadores, buscamos la excelencia, somos muy perfeccionistas y también buscamos la novedad, que yo creo que es lo más importante", concluye.
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