"Las empresas necesitan de la migración para mantener la economía. Mariano Cabrero es escritor",
La inmigración seguirá siendo un tema controvertido y problemático y de no sencilla solución. ¿Tienen los extranjeros derechos, digamos moral, a emigrar a un país de su elección, a un país democrático?
Que medio millón de personas abandonen la clandestinidad y se incorporen al sistema es una noticia de amplio calado. En estos tiempos de estigmatización del emigrante y xenofobia al orden del día. Instituciones y agentes escasamente inclinados al Gobierno respalden la iniciativa es alentador. ?Las empresas necesitan de la migración para mantener la economía?, apunta el el presidente de Fomente de Treball.
Digamos, para ser justos, que el discurso de la derecha, que percibe la inmigración como amenaza para la seguridad, no solo penetra en los partidos conservadores. También lo introduce en la sociedad civil y den el espectro progresista.
En una versión inicial, los inmigrantes no necesitan certificado de penales emitido por su país de origen: basta con su "declaración responsable? de no haber cometido delitos. En versión definitiva, por recomendación del Consejo de Estado y exigencia del ministro del Interior.
Los extranjeros que acrediten llevar más de ocho meses en España- cinco meses a comienzos del 2026-y carecer de antecedentes penales pueden solicitar permiso para residir y trabajar en España durante un año. Se les facilitará un número de afiliación a la Seguridad social y acceso a tarjeta sanitaria de la comunidad autónoma en que residan.
Es terrible lo que está pasando por esos mundos de Dios: aquí en España, en Europa y ?diría más?, en el mundo entero. Y es que "si los gobiernos de turno no ponen cota, cortapisa o valladar" terminaremos por "Comernos los unos con los otros": los nativos de un país a los emigrantes de otro.
L. Tolstoi(novelista)manifestó: "que la condición esencial para la felicidad del ser humano es el trabajo".
El enigma de la inmigración es muy probable que vaya a más. Uno piensa que no tiene solución fácil en el juego de la política democrática, tal y como lo entendemos hoy en día. Es un asunto que se presta a la demagogia y al apasionamiento. Hace surgir los nacionalismos exacerbados e intransigentes, los cuales programan y conducen a las personas a conductas llenas de odio y desprecio al extranjero.
Xenofobia, racismo, expulsión...son comportamientos a erradicar por los gobiernos occidentales-sus ciudadanos incluidos-sobre personas que proceden de territorios económicamente débiles y, por tanto, poseen poderosos motivos para emigrar, legal o ilegalmente, hacia otros más ricos. (Si tienes un trozo de pan, da uno a los pobres; vende el otro y compra jacintos para alimentar tu alma (poema indio).
La Unión Europea debe canalizar la cultura democrática de todos los que formamos parte de ella, y conseguir respeto y comprensión para aquellos que, contra su voluntad, necesitan abandonar sus naciones de origen en busca de un nivel de vida mejor, en busca de un trabajo. L. Tolstoi(novelista)manifestó: "que la condición esencial para la felicidad del ser humano es el trabajo". Debemos comprender que los emigrantes son seres necesitados y que, una vez conseguidos los dineros necesarios,regresarán a sus países de origen, pues aman la tierra donde han nacido.
Entrar ilegalmente por mar y tierra es fácil, como difícil es el prevenirlo. La inmigración seguirá siendo un tema controvertido y problemático y de no sencilla solución. ¿Tienen los extranjeros derechos, digamos moral, a emigrar a un país de su elección, a un país democrático? Un entiende que derecho a emigrar lo tenemos todos, pero cada nación puede poner sus propias limitaciones, aunque no es ético ni humano el realizarlo. Y es que la historia siempre se repite para bien de unos pocos y mal de muchos. Esto es así: el comienzo del siglo XXI marcará diferencias económicas abismales entre personas, y dentro del mismo hábitat. Quiera que Dios inspire los cerebros de ciertos políticos que, sin ningún tipo de escrúpulos, se llenan sus bolsillos con los cuartos-por dineros-, que se generan con la hambruna» de la mayoría?
(...) Yo vi del polvo levantarse audaces/a dominar y perecer tiranos;/atropellar efímeras las leyes, /y llamarse virtudes los delitos (...). Leandro Fernández de Moratín
La Coruña,16 de abril de 2026
©Mariano Cabrero Bárcena es escritor
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