Y comentando este pasaje San Agustín dice: «si esta definición es verdadera, nunca ha existido una república romana, porque nunca ha sido empresa del pueblo, definición que él (Cicerón) eligió para la república. Define el pueblo, efectivamente, como una multitud reunida en sociedad por la adopción en común acuerdo de un derecho y por la comunión de intereses».
Cuando hoy día se habla de los derechos humanos, no se suele hacer referencia más que a la letra de las Constituciones o a lo sumo se recuerda la Constitución de la Revolución Francesa con su lema de «Liberté, Égalite, Fraternité».
Tenemos que hacer referencia a la paz en estos tiempos críticos que estamos viviendo, ya que se ha planteado como problema ante la invocación que ha hecho el papa León XIV. Su exhortación parece que ha creado confusión sobre el verdadero sentido de la paz.
Un gran teólogo como el papa Bedicto XVI trató de dar una línea de evangelización a esta viaja cultura de Europa, y su enseñanza ha calado en muchas conciencias, y parece que en estos tiempos está dando sus frutos en tantas personas desorientadas. El recuerdo de la última Semana Santa, ha demostrado un gran fervor popular, y bien se puede interpretar como una búsqueda de las cuestiones y preguntas de una sociedad acomodada e insatisfecha ...
El término democracia, aunque nació en el pensamiento griego, no fue usado por los romanos, que prefirieron hablar de república (res pública), ni por los autores clásicos del renacimiento, hasta que se empezó a generalizar, cuando vino a triunfar el liberalismo después de la Revolución Francesa. Por ello, le revistieron con un carácter bélico, para defender su actitud frente la oposición.
En los últimos tiempos se está viendo, cómo se va dirigiendo hacia ideologías que aniquilan la mentalidad del ciudadano, formado en su cultura tradicional, y se les quiere meter por ideologías que le resultan extrañas y discrepantes con su tradición, y que le obligan a adoptar, porque se le imponen por una normativa política, aunque estima como enemiga de su forma de vida.
No podemos dejar de hacer una referencia al discurso del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde ha venido a reivindicar la «civilización cristiana». En estos tiempos en los que la Comunidad Europea anda a la deriva, ha tenido el acierto apuntar los valores en que se basa nuestra cultura, y que son la razón de nuestras relaciones.
Los juicios empezaron con La Episcopalis audiencia, que era, todavía, una institución imprecisa. Se encontraba situada a medio camino de la conciliación entre los cristianos de una anterior época y los tribunales organizados de la siguiente. Aplicaba la ley conforme aquella advertencia de san Ambrosio: «nihil ex arbitrio suo facit? sed iusta leges et iura»
No es misión de los obispos dar opiniones de las decisiones que tomen las autoridades del Estado, ya San Pablo, en un principio, advirtió que se respete a las autoridades políticas, sino crear asambleas de cristianos, que tengan un sentido de la política que se lleva en estos momentos y traten de mostrar cual debe ser la acción según criterios cristianos, que al final, aunque es difícil verlo, porque se cree que se ha llegado a un apostasía socia
Es momento para que despierte la derecha comprometida y se responsabilice en una lucha cultural para despertar la tradición. Bien porque se conoce, bien por a los límites a que ha llegado una izquierda desnortada, bien porque la superioridad cultural de la derecha basada en su tradición, es necesario que se enfrente a la situación nefasta que ha llegado a crear la política izquierdista de estos tiempos.
Este mes de diciembre, que siempre se ha llenado de iluminación y alegría, a pesar de que las nuevas tendencias secularistas han tratado de hacer olvidar el fondo humano y religioso de estas fiestas. Son días en los que se multiplican los signos de que Dios que está cerca, sin que hayan logrado, ciertas ideologías creadas en los últimos siglos de laicismo, hacerlos olvidar.
Tenemos unas izquierdas, que, a pesar de calificarse de progresista, considera la política como un enfrentamiento, y, por ello, promueve el desprecio de la oposición, y se presenta, como método de lucha, al objeto de derribar al adversario. Ha llegado la hora de que la derecha que se ha sentido menospreciada y damnificada, reaccione y luche por traer a la realidad el gran bagaje cultural y político del que es depositaria, para renovar la sociedad
La historia de estos dos siglos no ha sido una evolución para mejorar, sino todo lo contrario, en este tiempo se ha tomado tales desviaciones que ha destruido todo el edificio que había edificado su sabiduría.
El observar, cómo han sido las elecciones en los últimos cuarenta años, lleva a especular que la gente piensa en izquierdas, pero si se mira profundamente cuál es el comportamiento de la sociedad, es fácil deducir que la mente de las personas tiende hacia la derecha.
El premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades de este año, Byung-Chul Han, en su exposición al recoger el premio, ha despertado un problema de máxima preocupación. Ha tomado nuestra cultura como punto de reflexión, y nos ha advertido, que ha llegado a tales límites, que necesita un profundo análisis
Se trata de un personaje poco popular, pero fue un gran pensador, uno de los hombres más extraordinarios de su tiempo, que, desde su retiro en Toledo, dio doctrina sobre temas que han tenido una enorme transcendencia. Es poco notorio, no porque no se hayan publicado sus obras, sino porque no se le ha apreciado, como dice Balmes: «el conjunto de sus cualidades, de su talento, de su carácter, de su espíritu de altanera independencia,
Como se advierte por las noticias que llegan de toda Europa, hay una proliferación de musulmanes que, en este tercer milenio, están llenando las calles de nuestros pueblos. Esto nos debe llevar a pensar, lo que supone de contraste con nuestra civilización, y constituye una dificultad de comunicación, por la distinta forma de comprender el ser de la persona.
El asesinato de Charlie Kirk, el miercoles10 de septiembre en una Universidad de Utah, ha conmocionado a la sociedad. Ha recordado el odio que hay en la izquierda y los crímenes políticos que se ha cometido en el tiempo de lo que llamamos democracia. El actual sistema político se ha reducido a una polarización de ideas, y ha dividido la sociedad en dos partidos que se proponen una lucha a muerte.
La decadencia de España comenzó en el siglo XVIII, en el siglo de las Luces, cuando los Borbones quisieron borrar las huellas de la brillante historia anterior, para introducirnos en el afrancesamiento, olvidando los grandes siglos del saber y la cultura que se había iniciado España. Siglos gloriosos que dieron las ideas para llegar a la Ilustración que siguió en los países europeos.
Cuando estamos enfrascados en tantos y tan graves problemas nacionales e internacionales, produce la máxima extrañeza, que la decisión de un Ayuntamiento levante tanta polvareda. Se trata de la decisión de un Ayuntamiento que no ha cedido sus instalaciones deportivas para una actuación religiosa. ¿En cuántas ocasiones no se habrá concedido para celebrar actos en centros deportivos, y no sea armado este escándalo?
En otros tiempos nos habíamos acostumbrado a ver cómo eran las izquierdas: por el comportamiento del socialismo, del marxismo, del comunismo y del anarquismo, pero ha llegado el momento en el que resulta algo difícil dar una idea de la izquierda, puesto que resulta incomprensible relacionar la actual izquierda con aquellos movimientos y mucho menos con el problema laboral.
Hace algunos años escribí sobre los «Juicios de residencia», pero en estos momentos, vista la situación de nuestros políticos, me parece que es un tema a recordar: cómo actuaba la política de España cuando era una potencia reconocida mundialmente. Aquella grandeza vino por la rectitud en la selección y en la exigencia de responsabilidad al acabar su función. ¡Cuán lejos de los miembros de la administración que tenemos en estos tiempos!
En el escudo de España, y con gran honra de la tradición, tenemos el término PLUS ULTRA, más allá, y éste fue el lema del primer avión español, pilotado por Ramón Franco, que atravesó el Atlántico, y que pude ver en un museo en Argentina. Pero ahora lo vemos como un insulto a ciertos partidos.
Algunos afirman desde el partido socialista, que son partidarios de la democracia. Pero visitemos un poco la historia, para observar que su doctrina esta muy alejada de este tipo de organización de la sociedad. Pues desde sus inicios ya tienen como lema que para salvar la democracia lo más seguro es frenarla. Ese es el programa decisivo para lo que instituyen, con frecuencia, echar mano del cordón sanitario.
Hoy oímos hablar de democracia, pero nadie conoce quién propuso la primera formulación teórica de la democracia, quién, por primera vez, da la razón de ser de la democracia en los gobiernos. Es verdad que el termino es griego «demos cratos» (poder del pueblo), pero la democracia de la que habla Aristóteles, no es la que se aplica en tiempos modernos
Causó extrañeza la elección del nombre de León XIV que hizo el cardenal Prevost cuando fue elegido papa. Pero él mismo, desde el primer momento, quiso aclarar el motivo de tal nombre, e hizo referencia a la acción social que había despertado su antecesor León XIII con la encíclica Rerum novarum. El nombre de León entre los papas ha tenido un sentido de renovación por lo que pensando en la historia parece adecuado para estos tiempos.
La invasión islámica del siglo VIII, aprovechándose de los enfrentamientos de familias del reino visigodo, fue mediante una guerra, llegando luego a ocupar casi todo el territorio de España. La recuperación del espacio español duró ocho siglos. Hoy padecemos una segunda invasión musulmana, y pretende ser pacífica, y con el propósito de ser más efectiva y duradera que aquella primera.
Llegados al florido mes de mayo inquirimos: ¿En qué maravilloso pensil vive nuestra sociedad, según la propaganda que nos presenta la prensa del Gobierno? No hay más que oír a nuestro presidente, cercado por tantas imputaciones y recriminaciones, mientras impávido sigue predicando el enorme progreso de España, comparado con la era franquista, aunque las estadísticas manifiesten lo contrario.
Los gobiernos europeos se empeñan en erradicar los vestigios cristianos de nuestra cultura jurídica, porque saben que la religión de Cristo es la base de nuestra convivencia, por ello voy a tratar de mostrar cómo varias ramas el Derecho, tan prácticos hoy, nacen de la ideología de la Iglesia.
A don Cándido Conde-Pumpido, le conocí en la Junta electoral de Guipúzcoa, en las elecciones de 1986, y, en aquella ocasión, advertí su alto conocimiento del derecho, pero no que fuera de izquierdas. Al poco tiempo observé cómo ascendía al crearse el sector de jueces para la democracia, y estoy estupefacto de sus intervenciones en los últimos tiempos. Ya que ahora, no se trata de manchar la toga con el polvo del camino, sino que ya es meterse en
¡Cuán olvidada tenemos la historia de España y sus grandes acontecimientos que, todavía, se guardan en los archivos! Cuando hablamos de la abolición de la esclavitud no se suele recodar más que a Abraham Lincoln, aunque en EEUU, en nuestro tiempo, un siglo más tardes, hemos conocido el aislamiento de los negros en aquella sociedad.
El nuevo Gobierno de Estados Unidos ha tenido la delicadeza de comenzar su trabajo con una visita del vicepresidente J.D. Vance a la Comunidad europea. En su saludo, nos ha dejado una lección, para empezar a pensar cuál debe ser el futuro de esta vieja Europa. Su discurso ha sido un despertador para que recobre la política europea su tradición
El descubrimiento de América, no fue sólo el hallazgo de un nuevo Continente, sino que trajo consigo una revolución social, política y económica. Supuso el descubrimiento de la idea de Estado y la creación de una nueva política.
Del enfrentamiento de los cristianos con el imperio romano es donde surgió la lucha por el concepto de libertad, en expresiones como ésta de Tertuliano en el Apologeticus, 24: Adore cada uno al Dios que quiera, verdadero o falso, pero díganme «si no es un crimen de impiedad el quitar a los hombres la libertad de religión y prohibirles la elección de la divinidad
Al contemplar la marcha actual de nuestra política, y un presidente cercado con multitud de dificultades y circundado de pleitos, nos lleva a analizar las ideas de nuestros grandes filósofos.
Estamos entrando en una Unión Europea, que no responde a la tradición ni al sentir de la sociedad. Es claro que no se está construyendo aquella sociedad que habían pensado los primeros que concibieron esta idea: Konrad Adenauer, Robert Schuman y Alcide de Gasperi, observando, al finalizar la segunda Guerra Mundial, el desastre a que se había llegado. Aquellos ideales parece que se han perdido, y hoy día se necesita una reflexión para volver a end
Vemos en estos días, con cuánto interés y cariño se van poniendo en las casas y en las ciudades los Belenes de todos los años, amén de las grandes fiestas de alumbrados, juegos y actos populares que se celebran con este motivo.
La libertad nace del ser humano, y en su desarrollo adquiere formas diversas: libertad ideológica, libertad de prensa, libertad de conciencia, libertad religiosa, libertad de cultos, etc.
En estos tiempos se nos ha alertado con un caso que merece alguna consideración. Un político propagandista del feminismo, según los datos que se publican, es el prototipo del machismo. Y todo el equipo de feministas han estado, conociendo y ocultando sus actuaciones, y tan contentas a su vera, mientras lanzaban cualquier disparatado rechazo contra el hombre blanco normal
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