Ignacio Juliá (Banco Santander): "Europa no puede regular más deprisa de lo que innova"
El consejero delegado de Banco Santander España, Ignacio Juliá, ha defendido que no hay que "elegir entre valores e innovación" ni entre "proteger derechos y el crecimiento tecnológico", sino que lo que hay que conseguir es que "ambas cosas avancen juntas" porque "esa es la ventaja competitiva", y ha advertido de que "Europa no puede regular más deprisa de lo que innova".
Así lo ha afirmado este lunes durante la inauguración del 40 Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones que la Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Ametic) celebra en Santander, dentro de la programación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
El directivo ha señalado que la tecnología "ha dejado de ser un sector para convertirse en algo mucho más profundo" y constituye el "núcleo central de la competitividad de un país, sus empresas y del bienestar de la sociedad.
"Hoy la tecnología es capacidad productiva, es autonomía estratégica y es sin duda una de las variables que más van a decidir qué economías ganan escala y productividad y qué sociedades van a poder sostener su bienestar en el largo plazo", ha señalado.
Y, en este contexto, ha indicado que Europa tiene ante sí "una decisión muy importante".
Juliá ha señalado que el 2 de agosto se abrió una nueva fase en la aplicación del reglamento europeo de la inteligencia artificial --ese día la Comisión Europea comenzó a hacer cumplir las normas de la Ley de Inteligencia Artificial-- y lo ha considerado un "paso muy relevante".
"La inteligencia artificial necesita confianza, necesita seguridad jurídica y responsabilidad. Pero la realidad es que también necesita inversión, escala, talento, datos, capacidad de computación y empresas capaces de competir en el mundo. Y para eso hace falta una estructura financiera a la altura", ha reivindicado.
COMPLETAR LA UNIÓN BANCARIA.
Por ello, ha considerado "clave" completar la unión bancaria y avanzar en la unión de los ahorros e inversiones. "Es una cuestión de competitividad que nos afecta a todos. Necesitamos canalizar mejor el ahorro de los europeos hacia nuestras empresas, especialmente hacia las que necesitan crecer en tecnología y financiar proyectos de largo plazo e ir más allá", ha defendido.
Aunque considera que "Europa avanza", cree que "todavía arrastra brechas importantes en tecnologías claves, en computación, en ciberseguridad, en talento digital y en capacidad de escalar empresas", algo en lo que, a su juicio, "España tiene mucho que aportar, porque partimos de una posición mejor de la que a veces reconocemos".
"Tenemos estructuras digitales, tenemos empresas líderes, tenemos universidades magníficas, talento, centros tecnológicos y un ecosistema emprendedor cada vez más maduro", ha apuntado.
Sin embargo, ha recalcado que esas "fortalezas" deben traducirse "en una adopción mucho mayor de las tecnologías avanzadas por parte de las empresas y en más talento tecnológico en nuestra economía", esto es "en más productividad", que es "nuestro talón de Aquiles".
Juliá ha reivindicado que el objetivo es ser capaces de "convertir la digitalización en productividad".
"Tenemos que conseguir que nuestras pymes usen mejor el dato, la inteligencia artificial, la nube o la ciberseguridad para crecer, innovar, exportar y ganar tamaño", ha ejemplificado.
Según ha señalado, el sector bancario está trabajando en incorporar "de forma natural" la IA a su manera de trabajar y de tomar decisiones, algo que el Santander tiene "en el centro" de su estrategia.
"La IA está cambiando la forma en la que decidimos, en la que trabajamos, en la que nos relacionamos con los clientes. Es una transformación que nos permitirá evolucionar hacia una banca mucho más personalizada, mucho más ágil y mucho más eficiente. Pero, sobre todo, una banca capaz de mejorar y de generar valor de forma responsable", ha apostillado.
Además, ha señalado que la "responsabilidad" del Santander como banco es financiar la innovación, a las empresas en su transformación, ayudar a que las pymes incorporen esta tecnología y proteger la seguridad de nuestros clientes, para poder usar la inteligencia artificial de forma responsable.
Se trata de "hacer que la digitalización no sea una ventaja reservada a quienes ya tienen escala, sino una oportunidad real para personas y para más empresas, porque ahí está el punto esencial". "La tecnología será verdaderamente útil si genera progreso compartido", ha reivindicado.
Ha insistido en que "la digitalización debe traducirse en crecimiento económico y social". "Los próximos 40 años los ganarán los que sepan convertirla en productividad, en confianza, en empleo, en inclusión y en liderazgo", ha advertido.
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