Bruselas pide que Frontex ayude a expulsiones dentro y fuera de la UE
Plantea una fuerza de respuesta rápida para el despliegue de sus agentes "en horas, no en semanas", ante crisis como la de Ceuta Quiere obligar a las plataformas online a retirar con carácter prioritario contenidos denunciados por Frontex
BRUSELAS, 27 (EUROPA PRESS)
La Comisión Europea ha presentado este martes una propuesta para dotar de más poderes y recursos a la guardia europea de fronteras y costas (Frontex), con el objetivo de potenciar su papel en las expulsiones de migrantes llegados de manera irregular a la Unión Europea y permitir que no sólo pueda actuar desde el territorio europeo, sino también participar en operaciones de retorno entre países extracomunitarios, por ejemplo desde los centros que al menos cinco países de la UE negocian ya abrir en terceros Estados para externalizar las deportaciones.
Para ello, la propuesta que Bruselas pone sobre la mesa --y que debe ser aún negociada entre el Consejo (gobiernos) y Parlamento Europeo para ser ley-- plantea reforzar el cuerpo permanente hasta los 30.000 guardias (el objetivo inicial para 2027 era dotarlo con 10.000) y que de ellos unos 17.000 agentes se integren en una "reserva europea de fronteras y retornos", formada por la agencia pero que funcionará como guardias nacionales hasta que se solicite su despliegue con Frontex en situaciones de crisis.
El refuerzo de los recursos de la agencia pasa también por crear un centro de seguimiento online para la detección temprana de posibles amenazas para la frontera de la Unión y, dentro del marco que establece la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), Bruselas quiere que Frontex sea designado como "notificador creíble", de modo que las plataformas estén obligadas a retirar con carácter prioritario los contenidos que reportados por la agencia.
Entre las claves de los nuevos poderes para Frontex, la Comisión Europea quiere establecer un "centro de coordinación de retornos específicos" con el objetivo de que la agencia pueda "organizar y llevar a cabo" expulsiones de migrantes también de un tercer país a otro país de fuera de la Unión, lo que sienta las bases para que la guardia europea pueda participar en operaciones desde los centros de deportación que las nuevas reglas de la UE permiten establecer en el exterior y que cinco países --Alemania, Austria, Dinamarca, Grecia y Países Bajo-- ya negocian para ponerlos en marcha en 2027 en destinos aún por conocer.
Fuentes comunitarias aclaran que para que Frontex pueda participar en expulsiones desde estos centros será necesario primero que exista un acuerdo de la UE con el tercer país para establecer las condiciones y garantizar el cumplimiento de los Derechos Fundamentales.
Los servicios comunitarios plantean también establecer una nueva "fuerza de respuesta rápida" que se pueda desplegar "en un plazo de 24 horas" ante crisis por la instrumentalización de la migración que, usada como amenaza híbrida pueda desestabilizar a uno o varios Estados miembro. "Frontex debe ser capaz de actuar en horas, no en meses como ocurre hasta ahora", ha defendido en una rueda de prensa en Bruselas el comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, quien ha dejado claro que, en todo caso, el despliegue sólo se producirá si el Estado miembro bajo presión solicita la intervención europea.
El despliegue de esta fuerza rápida será temporal, limitada a "un máximo de un mes", ya que su función será la de apoyar la respuesta ante "operaciones urgentes e imprevistas" tanto en caso de necesidades en la frontera exterior de la UE, como en fronteras de terceros países en donde Frontex ya participa en operaciones.
"A partir de las lecciones aprendidas de llegadas repentinas como las ocurridas en Ceuta en el verano de 2026, priorizamos la anticipación y prevención de crisis, así como una respuesta rápida ante emergencias", ha explicado en la misma rueda de prensa la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, en una intervención para presentar las claves de la propuesta con la que quiere "abrir una nueva era" para Frontex, con un peso reforzado en la gestión de los retornos.
La conservadora letona ha defendido la necesidad de que la agencia europea cuente con "equipos y tecnología de vanguardia", dotándola de más recursos --aunque no se informa de nuevos fondos asignados para ello-, al tiempo que ha avisado que la protesta busca también resolver las "limitaciones políticas y prácticas" que Bruselas ha detectado en el sistema actual.
"Debemos actuar antes de que un acontecimiento se convierta en una crisis", ha defendido, por su parte, el comisario Magnus Brunner, quien ha asegurado que la protección de la frontera exterior de la UE es "fundamental, un prerequisito", para "salvaguardar" las libertades y seguridad de los países de la UE, pero también ha apuntado la necesidad de "reforzar la confianza entre los Estados miembro".
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