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Nacional 10-01-2024 21:00

Investigadores de la UC contribuyen a un estudio sobre las diferencias genéticas de las poblaciones antiguas

Investigadores del Instituto Intencional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC) y del grupo EvoAdapta de la Universidad de Cantabria (UC) han contribuido con sus trabajos científicos a un nuevo estudio publicado en la revista Nature que arroja conocimientos sin precedentes sobre los acervos genéticos humanos del pasado de Eurasia occidental.

Según ha informado la UC en nota de prensa, el estudio, `Population Genomics of Postglacial Western Eurasia`, analiza más de 1.600 genomas antiguos, un conjunto de datos de ADN antiguo mucho mayor que el disponible anteriormente, para demostrar que las diferencias genéticas entre las poblaciones antiguas en Eurasia occidental eran sustancialmente mayores de lo estimado anteriormente y, también, mucho mayores que las observadas en las poblaciones actuales.

Esta diferenciación se debió en parte a la existencia de una barrera genética invisible en toda Europa.

Los arqueólogos han señalado durante mucho tiempo la existencia de una aparente barrera cultural que persistió durante todo el periodo que abarcó entre el Mesolítico y el Neolítico, desde el Mar Negro en el sur hasta la región del Mar Báltico en el norte.

Dentro de esta región geográfica y durante este periodo cronológico, distintos grupos culturales tenían diferentes formas de vida, como por ejemplo en su sistema de abastecimiento de alimentos. Al alinear el conocimiento arqueológico con el análisis de ADN antiguo, la identificación de este fenómeno de "la gran divisoria" ha jugado un papel clave en la investigación.

Algunos de los restos arqueológicos que han contribuido al estudio genético son una serie de dientes humanos recuperados por los investigadores del IIIPC Igor Gutierrez Zugasti y David Cuenca Solana en dos yacimientos asturianos (el Abrigo de El Mazo y la cueva de El Toral III).

Además, estos restos fueron también estudiados por Borja González Rabanal, del Grupo de Investigación EvoAdapta, en el marco del proyecto de investigación PaleoChanges, del Plan General de Investigación Científica y Técnica (Ministerio de Ciencia e Innovación), liderado por Manuel González Morales.

En el caso de uno de los individuos presentes en el Abrigo del Mazo, en el artículo se destaca que se trata del caso de mayor antigüedad registrado en Europa Occidental con entre el 30 y el 40% de su ascendencia genética procedente de la zona de los Balcanes, mostrando la existencia de un flujo génico de ese origen.

Por otra parte, en el caso de la Cueva del Toral III se analizaron restos humanos del Mesolítico y el Calcolítico/Edad del Bronce, de gran valor para trazar las modificaciones de la población a lo largo del tiempo en esta región.

Los individuos encontrados en este yacimiento confirman la presencia de flujo genético del sureste de Europa en el Mesolítico, pero también la entrada de genes de poblaciones de Próximo Oriente durante el Neolítico y de grupos de pastores Yamnaya, procedentes de las estepas pónticas (norte y noreste del Mar Negro), durante el Calcolítico/Edad del Bronce.

 

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