La NASA estudiará el eclipse total que cruzará España el 12 de agosto con un avión a gran altitud y globos científicos
En España, tres equipos lanzarán 6 globos equipados con cámaras de 360 grados para captar la sombra del eclipse desde arriba
El próximo 12 de agosto, cuando el eclipse total de Sol atraviese España, Groenlandia e Islandia, equipos científicos financiados por la NASA perseguirán la sombra de la Luna con un avión a reacción de gran altitud y globos científicos para investigar la dinámica del Sol y cómo el oscurecimiento temporal de nuestros cielos afecta a la atmósfera.
Desde la agencia espacial norteamericana han explicado que, cada vez que la Luna cubre el Sol durante un eclipse solar total -oscureciendo los cielos diurnos y revelando brevemente la etérea atmósfera exterior del Sol, la corona- se presentan nuevas oportunidades para comprender mejor la estrella y su influencia en la Tierra.
"Desde nuestra perspectiva única en la Tierra durante un eclipse solar total, los científicos pueden estudiar la corona solar de una manera que no es posible desde ningún otro lugar del sistema solar", ha dicho la directora del programa de eclipses en la sede de la NASA en Washington, Kelly Korreck: "El Sol influye en nuestra vida diaria, en los satélites y en los astronautas en el espacio, y podemos aprovechar este momento para profundizar nuestra comprensión de esa influencia".
En la punta del avión de investigación de gran altitud WB-57 de la NASA se encuentra un conjunto de cuatro cámaras para tomar imágenes de alta resolución de la corona en varias longitudes de onda de luz visible e infrarroja.
Como parte de un instrumento desarrollado por el equipo de Imágenes en Vuelo Científicamente Calibradas (SCIFLI) de la NASA en el Centro de Investigación Langley de la NASA en Hampton, Virginia, las cámaras capturarán al menos 20 imágenes por segundo, registrando estructuras, flujos de salida y cambios rápidos en la corona durante el eclipse solar total.
Con estas imágenes, los científicos esperan aprender más sobre la formación de prominencias (material solar que queda suspendido sobre la superficie del Sol), comprender mejor la corona y cómo se calienta hasta casi un millón de grados, e investigar cómo se relacionan el material de la corona y el viento solar, que fluye desde el Sol a través del sistema solar.
Al seguir la sombra de la Luna, el avión prolongará el tiempo que las cámaras pueden observar la corona solar. En tierra, el tiempo máximo que se podrá ver la corona será de dos minutos y 18 segundos. Pero volando a lo largo de la trayectoria del eclipse a 740 kilómetros por hora, la vista de la corona desde el avión durará casi tres minutos.
La sonda WB-57 de la NASA volará a más de 15 kilómetros de altura, por encima de cualquier nube que pudiera dificultar la observación de la corona desde tierra. Esta altitud también permite que las cámaras observen algunas longitudes de onda infrarrojas que son absorbidas por la atmósfera inferior antes de llegar al suelo, y la corona solo se ha observado en esas longitudes de onda en contadas ocasiones.
El instrumento, denominado SCIFLI Multispectral Airborne Imager (SAMI), también voló a bordo de un WB-57 durante el eclipse solar total del 8 de abril de 2024, proporcionando valiosas imágenes e información sobre la corona solar. Sin embargo, el investigador principal del estudio, Amir Caspi, del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado, afirma que cada eclipse solar total ofrece nuevas oportunidades para aprender más sobre la corona solar.
"El Sol está en constante cambio, cada eclipse es diferente. Así que podríamos ver cosas que no habíamos visto antes. Y aprendemos de cada eclipse cómo observar mejor el siguiente", ha señalado Caspi.
El equipo de Caspi también está realizando mejoras para la campaña de 2026, basándose en las lecciones aprendidas en 2024. Por ejemplo, ajustarán los tiempos de exposición para capturar mejor los detalles brillantes que aparecieron sobreexpuestos en las imágenes de 2024. Además, utilizarán software desarrollado desde 2024 para procesar y analizar los datos con mayor rapidez. El experimento está financiado por el Programa de Acceso al Espacio a Bajo Coste para la Heliofísica de la NASA.
GLOBOS PARA OBSERVAR LOS CAMBIOS ATMOSFÉRICOS
Cuando un eclipse solar total oscurece repentinamente el cielo diurno, la atmósfera de la Tierra cambia de maneras que aún el ser humano no comprende del todo.
El Proyecto Nacional de Globos Aerostáticos para el Observatorio del Eclipse, con el apoyo de la NASA y dirigido por Angela Des Jardins de la Universidad Estatal de Montana, está enviando estudiantes de varias universidades estadounidenses a Islandia y España para lanzar globos científicos antes, durante y después del eclipse con el fin de comprender mejor esos cambios.
En Islandia, dos equipos lanzarán un total de 80 globos desde 18 horas antes del eclipse hasta ocho horas después para estudiar cómo afecta el eclipse a la capa límite de la Tierra, la parte de la atmósfera que está en contacto con el suelo. El grosor de la capa límite varía en función de factores como la temperatura de la superficie y la humedad del aire.
Los vuelos en globo realizados durante los eclipses solares de octubre de 2023 y abril de 2024 mostraron que la capa límite colapsaba, o disminuía su espesor, en lugares con cielos despejados, pero no en aquellos con cielos nublados. Los científicos se preguntan si esto será diferente en Islandia en 2026.
Los cambios en la capa límite están determinados por el ciclo día-noche. Sin embargo, en Islandia, en agosto, los días son largos y las noches cortas, por lo que la influencia nocturna podría no ser tan fuerte como en 2023 o 2024.
"¿Podrá este eclipse provocar el colapso de la capa límite?", se ha preguntado Matthew Bernards, profesor de ingeniería química en la Universidad de Idaho, quien dirige uno de los equipos de Islandia.
En España, tres equipos lanzarán un total de seis globos equipados con cámaras de 360 grados para captar la sombra del eclipse desde arriba. Estos globos también incluirán instrumentos para medir los niveles de ozono en la atmósfera, cuya formación requiere luz solar.
Experimentos similares con globos demostraron que el ozono disminuyó durante la totalidad del eclipse en abril de 2024. Los científicos se preguntan si habrá diferencias con este eclipse, sobre todo porque se produce más tarde y en una estación distinta.
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