Sánchez con un discurso de dos horas y media habla hasta de la vuelta al mundo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arrancado este martes su comparecencia en el Senado reconociendo las "incertidumbres" que pesan sobre los españoles tras las vacaciones, con la crisis energética y "los precios por las nubes".
Tras un minuto de silencio por las últimas víctimas de la violencia machista y la toma de posesión de los senadores designados por el renovado Parlamento andaluz, Sánchez ha subido a la tribuna prometiendo que va a hablar de estos problemas "con franqueza" y sin eufemismos.
El jefe del Ejecutivo pidió comparecer en la Cámara Alta para hablar sobre energía y sus consecuencias económicas después de que este debate fuera reclamado por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, con sillón en el Senado pero no en el Congreso. Quienes en cambio no podrán participar por no tener allí escaño son los líderes de Vox, Ciudadanos y Unidas Podemos.
Los partidos liderados por Santiago Abascal e Inés Arrimadas carecen de grupo propio, con lo que deben repartir sus tiempos con otros partido. Peor lo tiene Unidas Podemos, que no intervendrá dado que no cuenta con senadores.
La petición de comparecencia trasladada por el Ejecutivo al Senado apunta la voluntad de Sánchez de "informar sobre el Plan de ahorro y gestión energética y su perspectiva territorial, así como del contexto económico y social del mismo".
Por tanto, el debate no se limita al decreto ley de medidas de ahorro energético que se votó ya en el Congreso, sino que incluye el diseño de ese Plan de Contingencia más amplio que el Gobierno debe enviar a Bruselas, así como un análisis del contexto económico del país.
En su intervención inicial, Sánchez está arropado en esta comparecencia por sus tres vicepresidentas Nadia Calviño (Economía), Yolanda Díaz (Trabajo) y Teresa Ribera (Transición Ecológica), y buen parte de los ministros del PSE y de Unidas Podemos.
Según la organización del debate, Sánchez no tendrá límite de tiempo, mientras que cada grupo parlamentario dispondrá de 15 minutos para su primera intervención y 5 para la segunda, a excepción del Mixto, que cuenta con 18 y 6, respectivamente. Se sigue el mismo esquema que se utilizó en la anterior comparecencia del jefe del Ejecutivo, celebrada en septiembre de 2020 y que se extendió durante casi seis horas.
"Podemos cambiar algunos habitos de vida para defender nuestro modelo de vida. Las vamos a presentar en detalle muy pronto", ha agregado Sánchez acerca de esas medidas adicionales de ahorro.
En su intervención en la Cámara Alta, enmarcada en el debate monográfico sobre la crisis energética y el contexto económico, Sánchez ha asegurado que el escenario para este invierno es incierto. "No sabemos qué va a pasar. No lo sabe el Gobierno de España, ni el de Alemania (...) no podemos despejar esa incógnita", ha aseverado.
"No podemos leer la mente de un personaje (en referencia al presidente ruso, Vladímir Putin) que después de una pandemia ha empujado a la humanidad a la mayor crisis de estos últimos años. Es probable que Putin tampoco sepa cuáles son los siguientes pasos que va a dar, por lo que en Europa nos estamos preparando para lo peor, que es un corte total del gas", ha agregado.
Ante ello, el líder del Ejecutivo ha señalado que España ha apostado por la diversificación de sus proveedores de gas, el impulso de las energías renovables y por aplicar medidas para reducir el consumo energético.
Además, ha hecho hincapié en que desde el Gobierno se aboga por la "solidaridad" con el resto de los "hermanos europeos".
En esa línea, ha destacado que en la primera quincena de agosto España ha exportado al resto de la UE unos 2.400 gigavatios hora (GWh) de gas en forma de electricidad, equivalente, según sus cálculos, al consumo de una comunidad autónoma como Cantabria durante seis meses.
Así, ha señalado que esa apuesta por la solidaridad con el resto de socios europeos es un planteamiento "estratégico", dado que el futuro de sus economías puede afectar también a la de España.
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