Una silla, un candidato y el Presidente
La silla quiere representar a María Dolores presente, pero sin decir ni “mu”. Como aquella vez que el presidente Sarkozy le puso la silla a Zapatero para que escuchase, pero sin abrir la boca. Parece que María Dolores ya se encuentra satisfecha por su actuación teatral recriminando a nuestro presidente por el tono reivindicativo que tuvo en el Senado.
La mayoría de los que seguimos los debates y las actuaciones que se producen, la más de las veces, desafortunadas, en el Parlamento de Cantabria, esperábamos la respuesta del líder de la oposición. Del Presidente sabíamos, más o menos, cual iba a ser su discurso, se conocía, a grandes rasgos. Sería, sin duda, ratificatorio y laudatorio de las actuaciones que los diferentes departamentos, consejerías, habían ejecutado en la gestión encomendada en las diferentes parcelas del Gobierno en el año legislativo.
En consecuencia, se esperaba más, y cuál iba a ser, y en qué forma se desarrollaría la exposición de Diego. Al principio, parecía que iba a ser una más de las que nos tiene acostumbrados con chascarrillos al uso y referencias nada afortunadas. Pues ha sido que no. Es la primera vez que nos presenta un discurso perfectamente vertebrado, bien hilado y que según avanzaba era consistente porque tocaba sus temas con ganas. Hacía "su" oposición. Existía seriedad expositiva, sin duda a sus incondicionales les habrá agradado. No ha aburrido, ha ido encanillando uno a uno los temas que preocupan y nos hemos quedado con uno que no es otro que las prisas en avanzar en la energía eólica. Ha hablado de un Plan Eólico y de las preguntas que todos nos hacemos con una clara interrogación. ¿Vamos a destruir nuestra naturaleza, nuestro patrimonio? ¿Merece la pena?
Creemos que ha dado y ha avivado la polémica apuntando a la sensibilidad ciudadana y más en estos tiempos que si algo se debe proteger para que lo hereden nuestros hijos es la naturaleza integral y como la conocieron nuestros abuelos y como la hemos conocido nosotros.Desde nuestra opinión debería de moderar mucho más el discurso y no jugarselo todo a una carta. Si repasamo el total de la exposición el resultado final es que empieza bien y no deja a salvo ningún "mueble".
Independientemente, todos esperamos la salida del Revilla que todos conocemos en estado puro. Las espadas están en alto y se puede decir que es la primera vez que el candidato ha afinado al principio de su intervención para perderse, ha tenido una buena dicción y un discurso mucho más que aceptable. Parece que ha aprendido de errores anteriores y ha rehuido "algo" el cuerpo a cuerpo en el que siempre ganarían las tablas de la edad y experiencia de nuestro presidente.El final se escenificará mañana cada grupo el PRC y el PP irán por su parte. No hay unidad para pedir de forma unívoca lo que nos pertenece y el socialismo que dice representar Gorostiga,que son intereses de grupo y no de la ciudadanía, sera el que ha ganado, el estancamiento de Cantabria.Pena.
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