Noticias de Cantabria
Sanidad Cantabria 22-05-2026 12:15

La mayoría de los jóvenes que llegan a las plantas de salud y psiquiatría tiene problemas de identidad

Entre 21 y 24 millones de personas en España viven con algún trastorno cerebral

 

La presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y jefe de Sección del Hospital Clínico San Carlos, la doctora Marina Díaz Marsá, ha advertido de que la mayoría de los jóvenes que llegan a las plantas de salud mental y psiquiatría infantil tienen problemas de identidad, "no tienen una buena salud mental" en parte por las redes sociales, el acoso escolar, el consumo de sustancias y la falta de conciliación.

"Si uno no tiene identidad, no tiene ese motor que hace levantarte cada mañana, que se atreva a explorar, que se atreva a equivocarse, a tomar decisiones; y, por lo tanto, la identidad, que no tenemos claro en qué zona del cerebro está, pero está, forma parte del cerebro, y forma parte de lo que es la autoconciencia y de quién es uno mismo y de la experiencia", ha explica.

"Todos sufrimos por alguna cosa u otra", y es la salud mental, el cerebro, el que "nos permite abordar con emociones negativas los conflictos que puede tener la vida", la falta de apego e incertidumbre, originada en parte por el desequilibrio familiar provocado por las exigencias del trabajo y las responsabilidades del hogar que dejan de lado la educación de los más jóvenes.

"La autoconciencia, quién es uno mismo y la experiencia humana depende del cerebro" porque, como ha recordado, el cerebro no es un órganos estático, tiene plasticidad, "el cerebro se transforma". El aumento de la prevalencia en jóvenes es significativo y un problema a la larga, más allá de la enfermedad, ya que tiene un impacto económico por la carga familiar, el gasto sanitario y social que representará en el futuro.

Una alteración grave de la identidad va más allá de sentirse mal. Una parte de la población adolescente hasta la veintena se está enfrentado a un diagnóstico que va desde trastornos de límites de la personalidad a problemas por consumo de sustancias y adicciones, ansiedad, depresión, neurodivergencias (TEA y TDAH), trastornos alimenticios o trastorno disocial.

"Entre los 16 y los 20, ahí vemos TDAH y los trastornos del espectro autista. En niños de 8 o 10 años vemos lo que tiene que ver con la patología más impulsiva, conductual y adictiva y afectiva", explica.

Este ha sido el punto de partida del Seminario de Periodistas de Neurociencias 2026, que celebrado los días 21 y 22 de mayo en Sitges, organizado por Lundbeck Iberia, bajo el título `El cerebro, la última frontera`. En la jornada han puesto de manifiesto la necesidad de situar la salud cerebral como una prioridad de salud pública en España, empezando por la de los jóvenes.

La directora general de Lundbeck Iberia, Sara Montero, ha destacado la jornada de este año centrada en el cerebro y en sus enfermedades, ya que es una de las principales causas de discapacidad del mundo, 3.000 millones de personas conviven con algún trastorno del cerebro. Por eso, desde Lundbeck este año la idea "no es solo hablar de medicina, es hablar de cómo vivimos y cómo envejecemos. La capacidad de las personas para desarrollar plenamente los proyectos de la vida. Entender el cerebro desde una visión más amplia y olisca".

FALTAN RECURSOS, PSIQUIATRAS Y PSICÓLOGOS

El cerebro es el órgano más complejo del organismo, el que diferencia al ser humano del resto de los seres vivos, ha recordado la doctora, quien recuerda que es el órgano central del sistema nervioso, todas las funciones biológicas dependen de él. "Permite que tengamos conciencia de nosotros mismo, bienestar físico y mental. El cerebro es como un traductor, capta las señales del entorno y genera respuesta adaptativas, es el que da la identidad", ha señalado.

El aumento de la esperanza de vida ha incrementado la prevalencia de las enfermedades neurodegenerativas y a ello hay que sumar otros factores que afectan a la salud cerebral como el estilo de vida, el estrés, el consumo de tóxicos, o la soledad. De cara a la próxima década, ganará peso un enfoque más integrado que supere la tradicional separación entre salud mental y física, junto con estrategias de prevención a lo largo de todo el ciclo vital. Y finalmente, se deberá reflexionar sobre el cultivo de las relaciones interpersonales y del ocio como factores que mejoran la reserva cognitiva

"El verdadero reto no será solo científico, sino organizativo y social: transformar los sistemas sanitarios para hacerlos más equitativos, sostenibles y centrados en la persona", ha señalado.

En España, el impacto es aún más acusado que en Europa (hasta un 2%) ya que entre 21 y 24 millones de personas -en torno al 43% de la población- padecen algún trastorno neurológico, mientras que los trastornos psiquiátricos afectan a casi el 29%. Estas patologías ya constituyen la primera causa de discapacidad y la segunda de muerte en el país, según refleja Ministerio de Sanidad en su Estrategia en salud mental del Sistema Nacional de Salud de 2023.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya habla de la salud cerebral como una de la prioridades que deben de tener los países en sus politicas de salud. "Son insuficientes los recursos que tenemos para un diagnóstico temprano y la atención", ha advertido, al tiempo que ha demandado recursos asistenciales, así como una mayor política educacional e inversión en el ámbito de la neurociencia.

Por otro lado, los trastornos neurológicos más frecuentes en España no se diferencia mucho de las enfermedades en Europa, entre ellas ellas la migraña y las cefaleas tienen una trascendencia muy significativa ya que afectan a más de 5 millones de personas en España y que son una de las principales causas de discapacidad en menores de 50 años.

Otra enfermedad "claramente trascendente" son los accidentes cerebrovasculares, que son una de las principales patologías neurológicas con mayor impacto hospitalario y sociosanitario; también la enfermedad de Alzheimer que "devasta al individuo y también la salud de las familias y que va aumentando conforme aumenta la población". Pero estas no son las únicas: la enfermedad de Parkinson, la epilepsia, la esclerosis múltiple, la ELA, etc.

De cara al futuro, Díaz Marsá ha recordado lo evidente, el diagnóstico temprano previene disfunción y, por lo tanto, aumenta en la calidad de vida "y es esencial" para las enfermedades cerebrales. En este sentido, ha advertido que son necesarios más recursos asistenciales, siendo un gran problema la diferencia en el acceso las prestaciones sanitarias en las diferentes comunidades autónomas

"En nuestro país realmente son insuficientes los recursos que tenemos para un diagnóstico temprano y para la continuidad asistencial. Tenemos la mitad de psiquiatras que el resto de los países europeos. En España hay unos 10-12 psiquiatras por 100.000 habitantes y en el resto de los países europeos la media es de 18 psiquiatras por 100.000 habitantes. Y a la par va el número de psicólogos clínicos", ha advertido.

REFORZAR LA INVERSIÓN EN INVESTIGACIÓN NEUROLÓGICA

Por otro lado, la investigadora Mara Dierssen, presidenta del Consejo Español del Cerebro, ha señalado que la investigación en neurociencia es compleja porque la estructura y función cerebral y los códigos que transforman esos elementos en actividad mental son complejos. "El principal desafío será integrar todo el conocimiento básico en los sistemas de salud y convertirlo en beneficios reales para la población", ha afirmado.

Así, es necesario reforzar la inversión en investigación neurológica y psiquiátrica, así como la capacidad de llevarla a la práctica clínica y que pueda beneficiar a los pacientes. Para Mara Dierssen la traslación a la clínica de los resultados de la investigación no es sencillaya que ecibe mucho menos apoyo que otros campos de la investigación biomédica y por otro, "no se trata solo de tratar enfermedades, sino también de prevenirlas y promover la salud cerebral desde etapas muy tempranas".

 

Sé el primero en comentar