La tertulia de Teiba y el conflicto de Molleda con la presidenta de Cantabria.
Lo que sí aceptamos y estamos todos de acuerdo es que la jerga que se emplea por parte de la clase política es excesiva y a veces ocurre que la tipificación que se hace de actos, presuntamente punibles, lo son más de ruido, de forma, que no de fondo y contenido