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Economía 15-02-2026 17:30

Huevos, café, hortalizas y frutas tropicales se encarecen el doble en el último año

Aceites vegetales, azúcar, patatas, legumbres verdes y macarrones y tallarines, lo que más se ha abaratado

Huevos, café, hortalizas y frutas tropicales son los productos alimenticios que más han disparado sus precios en España en el último año (desde enero de 2025 a enero de 2026), con alzas que superan en todos los casos los dos dígitos.

En concreto, según los últimos datos del IPC de enero publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y consultados por Europa Press, los huevos se han encarecido un 30,7% en el último año, mientras que el café y sus sucedáneos han subido de precio un 13,1%; las hortalizaas cultivadas por su fruto, frescas o refrigeradas, han elevado sus precios un 12,6%, y las frutas tropicales, dátiles e higos son un 11,8% más caras que hace un año.

Así lo reflejan los datos de las distintas subclases del IPC, que han sufrido algunas modificaciones por los cambios metodológicos operados en este indicador desde enero de este año.

Junto a huevos, café, hortalizas y frutas tropicales también destacan las subidas interanuales de precios del chocolate, el cacao y productos alimenticios a base de cacao (+9,5%), los frutos secos naturales con o sin cáscara (+8,1%), los despojos comestibles (+7,5%), otras hortalizas frescas o refrigeradas (+6,9%), los cítricos frescos y las frutas frescas de hueso y de pepita (+6,6% en ambos casos) y la carne fresca, refrigerada o congelada (+6,5%).

En el otro extremo, entre los pocos productos alimenticios que se han abaratado el último año destacan los aceites vegetales (-20,6%), el azúcar de caña y de remolacha (-4,9%), las patatas y otros tubérculos y las legumbres verdes, frescas o refrigeradas (-3,2% en ambos casos), otras frutas frescas (-2,8%), y macarrones, tallarines, cuscús y pastas alimenticias similares (-2,4%).

Dentro de la subclase de los aceites vegetales se encuentra el aceite de oliva, que en el último año ha bajado de precio un 24,1%. No obstante, el `oro líquido` acumula un incremento del 64% desde enero de 2021.

HORTALIZAS, LEGUMBRES VERDES, VINO Y LICORES, LO QUE MÁS SUBE EN ENERO

En valores mensuales, las hortalizas cultivadas por su fruto, frescas o refrigeradas, dispararon sus precios en enero respecto al mes anterior, con un alza del 10,3%.

Otros aumentos destacables fueron los de las legumbres verdes, frescas o refrigeradas (+8,7%); las bebidas espirituosas y licores, así como el vino de uva (+3,4% en ambos casos); el pescado fresco, refrigerado o congelado, la cerveza y los aceites vegetales (+2,7% en los tres casos); las bayas frescas (+2,3%); los zumos de frutas y hortalizas (+1,4%), y refrescos y hielo, helados y sorbetes, con un alza mensual en los dos casos del 1,3%.

Los huevos, por su parte, se encarecieron un 0,4% en enero respecto al mes anterior, acumulando su quinto repunte mensual consecutivo, mientras que el aceite de oliva subió de precio un 3%, y suma cuatro meses seguidos de alzas mensuales.

En el lado de los descensos, los productos alimenticios que más se abarataron en enero fueron las otras frutas frescas (-5,1%); las frutas tropicales, dátiles e higos (-3,8%); los cereales de desayuno (-1,2%); los cítricos frescos (-0,6%), y los alimentos preparados (-0,5%).

CAMBIOS EN LA CESTA DE LA COMPRA: SALE LA CORBATA Y ENTRA EL AGUACATE

El IPC de enero de 2026 es el primero en base 2025. La principal novedad de esta nueva base es la implantación de la nueva clasificación de consumo, de forma que el IPC pasa de 12 a 13 grandes grupos.

Además, en la nueva base se revisa la cesta de la compra, se actualizan ponderaciones y se introducen algunas novedades metodológicas.

Así, entran al IPC productos como los aguacate y los arándanos, en la alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón, entre las bebidas, y las radiografías en los servicios médicos, mientras que salen otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.

El IPC base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de los precios. Hasta ahora, si en la recogida de los precios se detectaba algún cambio relevante en las características del producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del IPC un mes después de haberse producido.

Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización ya generalizada de dispositivos electrónicos para la recogida de los precios, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se produce el cambio.

Por último, en la línea de actuación destinada a adaptar el IPC a los cambios en el mercado y captar los movimientos de los precios de forma más precisa, el INE continúa trabajando en el desarrollo de métodos de recolección automatizada de la información, mediante el aprovechamiento de las bases de datos de las empresas (scanner data), la recogida automatizada de Internet (web scraping) y la utilización de medios informáticos en la recolección de precios en los establecimientos, que continuarán su incorporación al cálculo del IPC a lo largo de esta nueva base.

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