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Nacional 26-05-2026 16:45

Psicóloga afirma que recurrir a alimentos dulces o al picoteo es una respuesta automática al estrés y malestar emocional

Recurrir a alimentos dulces o al picoteo entre horas es una respuesta emocional automática al estrés y a estados de ánimo negativos, ya que el azúcar activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando dopamina y generando una sensación temporal de alivio, según ha indicado la psicóloga y jefa de servicio de Salud Mental del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja y del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela, Soraya Bajat.

"Bajo presión o malestar psicológico, se tiende a buscar estos alimentos como una forma rápida de reforzamiento positivo para manejar esas emociones displacenteras", ha añadido.

De hecho, según el Estudio Sanitas de la Salud Bucodental 2026, el 72,1 por ciento de las personas con niveles altos de estrés reconoce recurrir a alimentos dulces o al picoteo entre horas.

Este estudio ha demostrado que el estado emocional influye en las decisiones alimentarias, especialmente en periodos de presión sostenida, cansancio mental o ansiedad frecuente, ya que en estas situaciones es habitual buscar alimentos que generen una sensación rápida de alivio o recompensa, como productos dulces o alimentos de picoteo consumidos entre horas. Mientras tanto, en personas con niveles bajos de estrés, solo el 36 por ciento recurría a este tipo de alimentos.

Al mismo tiempo, como ha explicado la experta, la ansiedad también puede alterar la percepción del hambre y la saciedad. Algunas personas comen de forma automática mientras trabajan o estudian, mientras que otras pasan muchas horas sin comer y terminan realizando ingestas más abundantes al final del día.

El cansancio mental sostenido también suele favorecer decisiones alimentarias más impulsivas y una mayor preferencia por productos ultraprocesados.

AFECCIONES EN LA SALUD BUCODENTAL

Más allá del impacto metabólico, este hábito también puede afectar a la salud bucodental. El consumo frecuente de azúcar a lo largo del día favorece la aparición de caries porque las bacterias presentes en la boca utilizan esos azúcares para producir ácidos que dañan el esmalte dental. Cuando el picoteo es constante, la boca pasa más tiempo expuesta a esa acidez y resulta "más difícil que el esmalte se recupere de forma natural".

Por su parte, la odontóloga y parte del equipo de Innovación Clínica y Calidad Asistencial de Sanitas Dental, Lorena Trinidad, ha asegurado que durante los picos de estrés la boca se convierte en un entorno "mucho más ácido y favorable" para la proliferación de bacterias que causan caries, lo que refuerza "la relación entre el bienestar emocional y el cuidado de la salud oral".

Ante esta situación, los expertos de Sanitas han recomendado algunas pautas para reducir el impacto del estrés sobre la alimentación, y la primera de ellas es mantener horarios "relativamente estables" para evitar periodos largos de ayuno que favorecen una mayor impulsividad alimentaria y una mayor búsqueda de azúcar al final del día.

Asimismo, han incidido en que es importante respetar las horas de comida sin interrupciones ni actividades que interfieran en la atención (como trabajar o hablar por teléfono), ya que realizar otra tarea simultáneamente favorece la ingesta de mayores cantidades, tanto por la velocidad en la alimentación (que suele incrementarse), como por la dificultad para percibir la saciedad a tiempo.

Incorporar alimentos más saciantes como legumbres, frutos secos, huevos o proteínas de calidad también contribuye a mantener niveles de energía "más estables" y reduce la necesidad de picar entre horas.

Al mismo tiempo, desde Sanitas han recordado que dormir suficientes horas influye directamente en la regulación del apetito y en la capacidad para gestionar el estrés cotidiano.

Por último, han aconsejado identificar el hambre emocional y saber si comer aparece ligado al cansancio, la ansiedad o el aburrimiento, ya que permite diferenciar el hambre física de la necesidad emocional de aliviar el malestar.

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