Progresar gracias a las palabras. José Antonio Ávila López
Desde que nacemos, vivimos rodeados de personas, de objetos y de sonidos, pero sobre todo de palabras, aunque nosotros aún no podamos utilizarlas en nuestros primeros meses de vida.
Conceptos que aprendí...
Desde que nacemos, vivimos rodeados de personas, de objetos y de sonidos, pero sobre todo de palabras, aunque nosotros aún no podamos utilizarlas en nuestros primeros meses de vida. Con un poco de suerte, quienes están entonces a nuestro lado no sólo nos cuidan, sino que también nos repiten que nos quieren. En torno al primer año de vida, siendo aún unos bebés, solemos comenzar ya a hablar, lo que nos permite ir dejando atrás poco a poco la risa o el llanto como modo de comunicación. Con nuestras primeras palabras empezamos ya a entender un poco mejor el mundo y quizás también empezamos a entendernos un poco mejor a nosotros mismos. El siguiente paso suele ser ya aprender a leer y a escribir, y de ese modo, al cabo de unos pocos años, conocemos ya cientos de palabras con las que podemos expresarlo prácticamente todo, incluidos también nuestros anhelos y nuestros sentimientos más profundos. A partir de la adolescencia, suele haber un segundo cambio, que es que cada uno de nosotros se va decantando por el uso preferente y habitual de unas palabras, que es algo que en cierto modo también nos va configurando como personas. Esa decantación hacia el uso de determinadas palabras se acentúa quizás ya definitivamente en la edad adulta. Partiendo de esa circunstancia, a muchos de nosotros nos resulta especialmente agradable poder hablar con personas que optan por utilizar habitualmente palabras o expresiones respetuosas y que además exponen sus reflexiones de manera sosegada y tranquila. Esas personas se encontrarían en las antípodas de aquellas otras que con su intransigencia pueden llegar a provocarnos una cierta angustia. Para intentar evitar esa posible incomodidad física y anímica, a partir de cierta edad tendemos a veces a buscar ya sólo la compañía de aquellas personas que con su manera de ser pueden ayudar a conseguir que nuestra estancia en este mundo sea un poco mejor.
José Antonio Ávila López
45462148-A
Filólogo corrector de textos
Ex concejal Ayuntamiento Rubí
Telf. 661.07.14.76
08191 Rubí (Barcelona)
Sé el primero en comentar