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Sanidad Cantabria 09-01-2026 17:30

La diabetes podría costar 140 billones de euros a la economía mundial hasta 2050, según un estudio

Un equipo internacional de investigadores ha calculado que el impacto económico de la diabetes entre 2020 y 2050 alcanzará cerca de 140 billones de euros en 204 países, una cifra equivalente al 1,7 por ciento del PIB mundial anual.

En caso de excluir los cuidados informales prestados por familiares, los costes globales ascienden a unos 9 billones de dólares, equivalentes al 0,2 por ciento del PIB mundial anual, según el mismo estudio que ha sido elaborado por investigadores del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) y la Universidad de Economía y Negocios de Viena (Austria).

"Los cuidadores a menudo abandonan el mercado laboral, al menos de forma parcial, lo que genera costes económicos adicionales", explica Klaus Prettner, economista de la Universidad de Economía y Negocios de Viena y uno de los autores del estudio.

La elevada proporción de cuidados informales, que representa entre el 85 y el 90 por ciento de la carga económica total, se explica por el hecho de que la prevalencia de la enfermedad supera a la mortalidad en una proporción de entre 30 y 50 veces. Aunque la diabetes es más común en los países de ingresos bajos, Estados Unidos soporta los mayores costes absolutos, seguido de China e India.

"En parte, estas clasificaciones reflejan el tamaño de las economías incluidas en nuestro análisis en términos de PIB y población, pero resulta interesante observar que, con un 0,5 por ciento del PIB, la República Checa presenta la mayor carga económica relativa, seguida de Estados Unidos y Alemania, con un 0,4 por ciento. Irlanda, Mónaco y Bermudas registran las mayores cargas económicas per cápita, con 18.000, 12.000 y 8.000 dólares, respectivamente", señala el coautor Michael Kuhn, responsable interino del grupo de investigación Economic Frontiers del IIASA.

Una diferencia clave entre los países de ingresos altos y bajos es la distribución de la carga entre los costes del tratamiento y la pérdida de productividad laboral: en los países de ingresos altos, los costes del tratamiento representan el 41 por ciento de la carga económica (excluidos los cuidados informales), frente al 14 por ciento en los países de ingresos bajos.

"Esto ilustra de forma clara que los regímenes de tratamiento médico para enfermedades crónicas como la diabetes son accesibles principalmente en los países de ingresos altos", añade Kuhn.

EL PAPEL DEL COVID-19

La diabetes ha demostrado ser uno de los principales factores de riesgo de mortalidad por COVID-19. En un análisis complementario, los autores examinaron cómo se ve afectada la carga económica de la diabetes al tener en cuenta la morbilidad y mortalidad por COVID-19 atribuibles a esta enfermedad. Los efectos son significativos: la carga económica aumenta del 0,16 por ciento al 0,22 por ciento del PIB en China, del 0,4 por ciento al 0,65 por ciento en Estados Unidos y del 0,4 por ciento al 0,45 por ciento en Alemania.

"Las estimaciones anteriores de los costes asociados a la diabetes solían basarse en supuestos excesivamente simplificados y tendían a ignorar las dinámicas económicas. El enfoque innovador de este estudio incorpora los efectos del mercado laboral, como las ausencias por responsabilidades de cuidado. Además, reconoce que el gasto sanitario no reduce necesariamente la producción económica, sino que a menudo supone un traslado del consumo hacia el sector sanitario", afirma Prettner.

URGENTE NECESIDAD DE MEDIDAS POLÍTICAS

Los autores subrayan que, en comparación con otras enfermedades en el mismo periodo, como el Alzheimer, la demencia o el cáncer, el impacto económico de la diabetes es enorme. Por ello, indican que la forma más eficaz de prevenir la diabetes y reducir su impacto económico es fomentar estilos de vida más saludables. La actividad física regular, combinada con una dieta equilibrada, puede reducir de forma significativa el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Asimismo, la detección precoz desempeña un papel fundamental: programas integrales de cribado de la diabetes para toda la población, junto con un diagnóstico rápido y un tratamiento oportuno de las personas con síntomas o factores de riesgo, son pasos esenciales para mitigar tanto las consecuencias sanitarias como las económicas.

"Estas medidas son especialmente relevantes en los países de ingresos bajos, donde los elevados niveles de infradiagnóstico y su impacto en el aumento de la mortalidad por enfermedades infecciosas convierten a la diabetes en un grave factor de riesgo para la estabilidad de los sistemas sanitarios", concluye Kuhn.

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