Ya eres historia, otrora leyenda, Gran Sevy
Ya no te veremos llegar al alba en tu carrito verde a la pista de entrenamiento, donde muchas veces, en la soledad de tus pensamientos, te machacabas dando bolas con humildad, escuchando silenciosamente su chasquido, cuando eran golpeadas con el cariño de tus palos. La mejor frase la repito, creo que ha dejado huella, la de tu tío Ramón, la vida "no ha tratado demasiado bien" a su sobrino y "es triste irse con 54 años”.