Rubalcaba, el Morlaco
Ya está aquí, ya llegó. Se había anunciado su cartel y como único matador, Rubalcaba. El alguacilillo de negro tocó su cornetín y el morlaco salió a cuatro patas bramando, tenía cuajo , buena badana, trapío, peso, y grandes pitones, produciendo en la plaza y en el respetable un silencio al querer, quiso adivinar, lo peor que el toro envistiese contra el burladero y se quedase sin cuernos sin haber empezado la faena.