Cuando el enemigo vive en casa
Las cosas de Cantabria me recuerdan el típico negocio en el que todos estamos de acuerdo por sus beneficios y rentabilidad y, sin embargo, nunca se llega a plasmarlo en un documento y pasan los años (legislaturas). Finalmente, se descubre que un socio desleal, un topo, está filtrando datos que impedían llegar a ese convenio.