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Opinión 22-02-2026 07:32

La tertulia de Claudio Acebo, y "la hipocresía de la política" Carlos Magdalena

Y es que resulta difícil en política, en nuestra política, llegar a acuerdos para los ciudadanos, porque como yo digo siempre prima por encima de cualquier otra cuestión para llegar a pactos la máxima de: ¿y lo mío qué?, o simplemente el me opongo porque lo proponen los otros. Es lo que tiene esta política de patio de colegio de fariseismo e hipocresía.

 

Después de hablar un poco de las cosas de la mili y de invitarnos a ver una película de título ?Salvador? que le ha gustado mucho al director, Claudio pasó a comentar un poco lo político de la semana. Comenzó por lo ininteligible que resulta para el ciudadano de que Sánchez y sus socios se pongan de acuerdo en no prohibir el burka en nuestro país porque la moción de prohibición la habían presentado Vox y apoyado el PP. Esta forma de hacer política frena avanzar, produce una parada en las leyes y en el presente caso ocasiona que las señoras de los velos se paséen por nuestras ciudades ante  la contrariedad de los ciudadanos.
Y es que resulta difícil en política, en nuestra política, llegar a acuerdos para los ciudadanos, porque como yo digo siempre prima por encima de cualquier otra cuestión para llegar a pactos la máxima de: ¿y lo mío qué?, o simplemente el me opongo porque lo proponen los otros. Es lo que tiene esta política de patio de colegio de fariseismo e hipocresía.


Rápidamente se pasó a comentar la presunta violación que se había producido por parte del ya ex Jefe de la Policía Nacional a una subordinada.
Lo hablado resulta difícil de plasmar en unas líneas porque podría dar lugar a malas interpretaciones (escuchar podcast de Radio Teiba)  por lo alambicado del tema. Creemos que hay mucho por saber todavía, de momento hemos escuchado al abogado de la víctima, que más que de abogado parece actúa de personaje televisivo yendo de programa en programa en vez de ceñirse a los ámbitos jurídicos que es donde debe actuar un profesional de la abogacía.
No se dispone de información suficiente y veraz, salvo la publicada por la prensa que hay que cogerlo siempre como papel de fumar, tiene que pasar el tiempo, escuchar todas las partes y a pesar de las presuntas pruebas seguro hay datos que no conocemos. Los jueces tienen la última palabra; pero hay puntos que chirrían como que habían tenido una relación anterior etc. Rafa Sebrango apuntó que los hombres son muy tontos para estas cosas, ¡qué razón tiene¡, y en según qué temas sólo ven en una dirección sin ser conscientes de su edad y de los límites que hay que ponerse.  Pero independientemente de todo, muy bien dice Claudio, que lo peor de estos casos es el silencio cómplice, en este caso en la Policía Nacional.  El encubrimiento de casos de machismo es una realidad todavía hoy pero resulta más sangrante que sucedan en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. 


Apunta Joaquín Rubio y con razón, que las mujeres tienen que ser independientes y la independencia se consigue con el estudio, respeto y con el acceso al mundo laboral y a profesiones donde dominaban mayormente los hombres ese respeto tiene que manifestarse doblemente. 
Por todo ello se debe interpretar literalmente el principio de auctoritas y potestas frente al abuso del poder.


No creemos, es nuestra opinión, que se haya hecho ningún daño a la Policía  porque todos, lo apunta Claudio, tenemos amigos en el cuerpo que son grandes profesionales, excepcionales policías y la excepcionalidad es este caso que nos ocupa aunque ya decimos que hay que esperar a que sigan las actuaciones judiciales para dictaminar más en profundidad, porque todo está muy confuso y surgen demasiadas preguntas. Y como decimos poco ayuda el abogado de la víctima haciendo declaraciones todos los día y politizando el caso, un flaco favor. 

Otra cuestión es la cosa política porque esto, y cualquier otra actuación sólo sirve para tirarse los trastos los políticos pero no para buscar soluciones.


Con gran criterio hace su exposición Román diciendo que siempre vamos por el mismo camino, se debe esperar y ver qué se produce pero sí es cierto que la sumisión puede darse sobre todo en las fuerzas armadas y fuerzas de seguridad porque son cotos más cerrados, mayormente de hombres, muy jerarquizados pero creemos que ya todo está más abierto y esas sumisiones ya no lo son tanto porque existen mecanismos correctores que impiden que se produzcan actuaciones delictivas como es el caso. 


Y empezamos con el burka y terminamos  con el mismo tema porque está en candelero. Hay mucha hipocresía por parte de los políticos y hay que estudiarles y hacer un gran esfuerzo para entenderles porque son veletas que se mueven por intereses propios y no del ciudadano. 
La nuestra es una sociedad abierta y transparente y queremos que siga así sin que vengan a imponernos costumbres decimonónicas.
Y para terminar y hablando de la incorporación laboral de la mujer a todos los ámbitos profesionales de la vida, con el ingenio que le caracteriza a Rafa la pregunta de: ¿se imaginan a una señora con burka conduciendo un camión?
En fin a ver si se ponen de acuerdo en algo estos políticos y aunque sea solo por seguridad y bienestar se prohíba el burka en las calles y en todas las partes públicas porque en nuestro país acogemos a las gentes que lleguen legalmente para trabajar y forjarse un porvenir pero adoptando nuestras costumbres lo mismo que nosotros cuando viajamos adoptamos las costumbres de ellos.
Cada uno en sus casas se comporte como quiera pero en los lugares públicos las formas y maneras del país donde estás y te acogen.

Roman San Emeterio

Joaquin Rubio

Felix de las Cuevas

Rafael Sebrango

Carlos Magdalena

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