Y a los 43 años Sánchez resucitó a Franco.
Franco llevaba tranquilamente enterrado más de 43 años, pocos iban ha verlo, a visitar su tumba, y de la noche a la mañana el presidente Sánchez decidió desenterrarlo, quizá porque Sánchez quería pasar a la historia como el desenterrador de Franco para tener un hueco en la historia.