Iglesias manda, Sánchez obedece.
El desgobierno sigue avanzando y ya se presenta como un teatro de guiñol en malo. Confusionismo ministerial, dimisiones a tropel, descrédito, economía en recesión y se quiere ocultar… Pero todo se reconduce en la frase fatídica que más suena, “Sánchez es un mentiroso”. El de la coleta pone la música y Sánchez baila.